El panelista Francisco Orrego anunció el abrupto e inesperado fin de Sin Filtros la noche de este martes.
El espacio, que hace un tiempo dio a conocer la salida de su conductorGonzalo Feito,quien fue reemplazado por Bárbara Rebolledo, tuvo su última emisión y aún se desconocen las razones.
“No sé si lo que voy a decir a continuación debería decirlo al aire y les pido disculpas si estoy hablando más de lo que debería y si no me corresponde a mí decirlo. Siento que tengo una pequeña responsabilidad no solamente con el programa, sino que con la comunidad”, comenzó diciendo quien participa desde los inicios del programa.
“Hoy recibí una llamada de producción y de verdad les pido disculpas si no puedo decir esto al aire, pero creo que tengo la responsabilidad de decirlo: Sin Filtros para, paramos, esa fue la noticia que se me entregó en la mañana”, reveló ante la incomodidad de la conductora Bárbara Rebolledo.
Además, en el programa de este martes el abogado detalló que “llegamos hasta el día de hoy. No tengo más antecedentes que eso. Simplemente paramos”.
Pese a que Orrego había recibido la noticia horas antes, otro panelista del programa, Gabriel Alemparte, se enteró del anuncio en vivo. Por esta razón, aprovechó la instancia para expresar su opinión sobre esta sorpresiva decisión
“Tenemos que apagar Sin Filtros, me imagino que habrá algunos que celebren esta noche. Recibo la noticia con impacto, con estupor y mucha pena. En los últimos tres años este ha sido el programa de debate político más exitoso que ha tenido la televisión chilena (…) Cuando se cierra un medio de comunicación se daña la democracia y creo que este ha sido un espacio de debate”, explicó, sorprendido.
Aunque los panelistas de Sin Filtros se despidieron en pantalla, desde el canal no han especificado los motivos detrás de esta decisión.
El proyecto que prohíbe a futbolistas ser rostros de casas de apuestas online comenzó su discusión esta semana, donde se propuso que esto se amplíe a deportistas de otras disciplinas.
Con la amenaza del retraso ya superada —de momento— el Gobierno y en particular el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ya tiene un ojo puesto en lo que se ha identificado como la primera “gran batalla” en el Congreso: la votación de la idea de legislar.
El diseño de este beneficio resulta mezquino y está destinado a inversionistas inmobiliarios orientados a arriendos esporádicos y por tiempos limitados, en vez de poder aprovechar la coyuntura y lograr solucionar una demanda social que perfectamente iría en la línea del título del proyecto de ley que espera el desarrollo económico y social del país.