El Octavo Juzgado de Garantía de Santiago condenó a Carlos Lara, jefe de la productora Swing Booking & Management, por injurias graves contra Daniel Merino, de la productora Bizarro.
El origen de la disputa entre las dos empresas se remonta a julio de 2025, cuando Lara demandó civilmente a Bizarro, la productora encargada del Festival de Viña del Mar desde 2019, a la que acusó de abuso de posición dominante y competencia desleal.
De acuerdo con la demanda, la empresa que lidera Alfredo Alonso utilizaba su rol en la Quinta Vergara para afectar la libre competencia en la industria nacional de la música en vivo, interfiriendo en contratos vigentes con otros promotores.
El fallo a favor de Daniel Merino y contra el director de Swing
Tras la demanda contra Bizarro, Daniel Merino interpuso una querella contra la productora Swing, luego de argumentar que las acusaciones eran falsas y buscaban destruir su reputación profesional.
En definitiva, el fallo del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago le dio la razón a Merino y condenó a Carlos Lara por el delito de injurias graves.
En esa línea, lo sentenció a 61 días de presidio menor en su grado mínimo y al pago de una multa de 6 UTM (aproximadamente $400 mil pesos).
No obstante, el tribunal le concedió al director de Swing el beneficio de remisión condicional, por lo que no ingresará a prisión, pero deberá firmar en el Centro de Reinserción Social de Gendarmería durante un año.
Pese a la condena por injurias, el tribunal absolvió a Lara del cargo de calumnias con publicidad, determinando que no se configuró el delito de imputar falsamente un crimen específico, aunque sí se dañó la honra del querellante con declaraciones agraviantes sin respaldo probatorio.