Secciones
Innovación

Crean cilindro translúcido de gas licuado que permite ver cuánto queda en su interior

Se trata de la mayor innovación en 40 años en gas licuado de petróleo (GLP) envasado, con un diseño de alta tecnología utilizado en los países más desarrollados.

La incertidumbre sobre si queda o no gas al interior del cilindro llegó a su fin. Esto porque expertos crearon un nuevo producto translúcido que se puede ver su contenido a medida en que se consume.

Diseñado con alta tecnología, combina materiales como el polietileno de alta densidad y la fibra de vidrio. Amigable con el medio ambiente, el nuevo cilindro -llamado Lipigas Plus- es seguro y 55% más liviano que uno de acero, por lo que es más fácil de trasladar, manipular y transportar.

Fabricado en Noruega por la empresa Hexagon Ragasco, el nuevo cilindro –disponible en una primera etapa en formato de 11 kilos– utiliza el mismo regulador que los tradicionales de acero, por lo que se puede usar para distintos fines en cocinas, parrillas y calefón, entre otros artefactos.

“En Chile, el 95% de los hogares usa gas licuado de petróleo. Pensando en los miles de clientes que utilizan cada día este producto quisimos innovar en el mercado del gas licuado, que es también el centro del negocio de Lipigas. Estamos orgullosos de poner a disposición de las personas este nuevo cilindro, que cuenta con una tecnología que es utilizada en los países más desarrollados del mundo”, dijo Ángel Mafucci, gerente general de Empresas Lipigas.

“Es la mayor innovación en el mercado del GLP en los últimos 40 años”, agregó Mafucci. Con más de 60 años de presencia en el país desde Arica hasta Coyhaique, la empresa comercializará el producto en 13 comunas de la Región Metropolitana. 

Notas relacionadas








Cuando la política redefine la técnica tributaria

Cuando la política redefine la técnica tributaria

Más que el resultado de un diseño técnico cuidadosamente elaborado, la nueva disposición refleja el desenlace de una negociación política en la que cada actor procuró resguardar sus propios objetivos. Y, como suele ocurrir en política tributaria, las convicciones técnicas terminaron cediendo espacio a las concesiones propias de todo acuerdo.

Foto del Columnista Germán R. Pinto Perry Germán R. Pinto Perry