Secciones
Innovación

Mark Zuckerberg muestra su nueva creación, un sistema de inteligencia artificial para la casa

El creador de Facebook presentó un ambicioso proyecto conocido como “mayordomo digital”, quien tiene el control de la seguridad del hogar, de los electrodomésticos y de los gustos de quienes habitan el lugar.

La proliferación de la inteligencia artificial en el ámbito cotidiano ya no se verá solo a través de películas de ciencia ficción, sino que ya son parte del mundo real.

El creador de Facebook presentó un ambicioso proyecto conocido como “mayordomo digital”, quien tiene el control de la seguridad del hogar, de los electrodomésticos y de los gustos de quienes habitan el lugar. 

Se trata de un sistema de inteligencia artificial llamado Jarvis que asiste las diversas labores de una casa. Zuckerberg explicó que su intención inicial más allá de la administración de aparatos técnicos, quería que el sistema también aprendiera sus gustos, patrones de actividad y que también pudiera entretener a sus ocupantes.

Jarvis dijo el creador quien pasó un año codificando, puede ser comandado también mediante Messenger, además de órdenes vocales. Se trata de un “sistema simple de inteligencia artificial”, escribió Zuckerberg, que “aprende mis gustos y costumbres, que puede incorporar nuevas palabras y conceptos, y puede entretener también a Max” (su hija).

Además de eso, el sistema se vale de la “elaboración del lenguaje natural y el reconocimiento vocal y de los rostros”. “Antes de construir una inteligencia artificial tuve que escribir código para conectar entre ellos estos sistemas, basados en diversos lenguajes y protocolos”, agregó.

Aquí el video donde Zuckerberg explica el sistema. La voz de Jarvis es la del actor Morgan Freeman.

Notas relacionadas








Cuando la política redefine la técnica tributaria

Cuando la política redefine la técnica tributaria

Más que el resultado de un diseño técnico cuidadosamente elaborado, la nueva disposición refleja el desenlace de una negociación política en la que cada actor procuró resguardar sus propios objetivos. Y, como suele ocurrir en política tributaria, las convicciones técnicas terminaron cediendo espacio a las concesiones propias de todo acuerdo.

Foto del Columnista Germán R. Pinto Perry Germán R. Pinto Perry