Si hay una constante en la vida de la astrónoma y Premio Nacional de Ciencias Exactas Mónica Rubio son las estrellas. Cuando era niña y fijaba su vista en la noche de Matanzas, cuando comenzó a tomar clases a los 15 en el observatorio Cerro Pochoco, o incluso hoy, a sus 71 años, sigue intentando desentrañar los misterios de las estrellas.
“Miraba el cielo en noches oscuras y me preguntaba qué serán esos puntitos brillantes que son la estrellas. ¿Por qué brillan? ¿Cómo lo hacen? ¿Están cerca o lejos?”, confiesa a Mujeres D en esta entrevista.
Interpretando los datos que le arrojaba el radio telescopio ALMA en 2015, pudo alimentar más esa inquietud. A más de tres millones de años luz, descubrió cómo las galaxias enanas forman nuevas estrellas. Sus hallazgos fueron publicados en Nature, una de las más prestigiosas revistas científicas en el mundo.
Siguiendo el legado de Adelina Gutiérrez, la primera astrónoma en Chile, de quien además fue alumna, Mónica Rubio también fue, a su modo, pionera. En 2021, fue la primera astrónoma chilena en presidir una de las divisiones de la Unión Astronómica Internacional, una centenaria sociedad que reúne a más de 70 países.
También lo fue cuando era la única mujer en los primeros cursos que se ofrecían en Chile. Pese a ello, no lo sintió como un trayecto solitario. “Durante mi época de estudiante no sentí ninguna discriminación. Mis compañeros de estudio eran varones y hasta el día de hoy grandes y buenos amigos. Cuando uno avanza en su carrera entonces se ve enfrentada a situaciones que se pueden describir como discriminación. Sobre todo al momento de tomar responsabilidades”, aclara.
En esta entrevista, la académica de la Universidad de Chile deja claro que la curiosidad humana por la ciencia se sobrepone a los charlatanes, “que han existido siempre”, precisa. También revela los misterios del universo que aún la acompañan y qué se necesita para proteger la observación astronómica en Chile, favorecida por cielos únicos en el mundo.
“Es una tarea de los científicos dar a conocer los avances en lenguaje simple”
—¿Cree que la ciencia y en particular la suya, la astronomía, están viviendo una mala época? Pregunto porque en paralelo conviven en el mundo los avances tecnológicos con el aumento del escepticismo público y la baja en el financiamiento en países importantes como Estados Unidos.
La astronomía siempre ha atraído la curiosidad humana. Los nuevos instrumentos y grandes telescopios son tecnologías avanzadas por lo que de alguna manera impulsamos el desarrollo tecnológico. En algunos países el financiamiento ha disminuido pero la razón de ello es el actual contexto mundial. Yo veo gran interés por los descubrimientos que la astronomía esta haciendo en el público. Chile es desde donde se hacen mayormente estos descubrimientos. No veo escepticismo en el público.
—¿Cree que esta incertidumbre o esta tensión con el descrédito es algo con lo que la ciencia siempre ha tenido que convivir? Pensaba en Galileo teniendo que defender que la Tierra gira alrededor del Sol
No comparto esta visión de descrédito o tensión. La ciencia y sus avances no siempre han sido comprendidos. En mi opinión, es una tarea de los científicos darlos a conocer en lenguaje simple. La ciencia nos cambia la vida y tenemos que explicar cómo lo hace. Muchas veces esa situación se da porque que no hay una comunicación rigurosa y eso da pie para crear incertidumbre. Charlatanes han existido siempre.
Los misterios por resolver y los cielos chilenos
—¿Qué investigaciones o misiones de su campo, en Chile o en el extranjero — pensaba en las misiones Artemis de la NASA— la mantienen expectante?
En mi campo poder obtener imágenes de las primeras estrellas que se formaron en el Universo. Los telescopios gigantes en construcción en Chile lo permitirían. En otra área, la confirmación de la posible existencia de vida en otros planetas en nuestra galaxia sin duda sería un descubrimiento trascendental.
—¿Qué preguntas sobre la astronomía, de aquellas que siguen sin resolverse, a usted especialmente la intrigan?
Las preguntas son sobre el origen. ¿Cómo se originan y forman las estrellas? ¿Cuál es el origen de la vida? ¿Cómo se formaron los planetas? Preguntas que han acompañado a la humanidad desde siempre.
—¿Qué cree que falta para proteger la observación astronómica en Chile?
Necesitamos contar con una normativa rigurosa y estricta que proteja nuestros cielos oscuros y prístinos, únicos en el mundo. Que sea conocida e implementada de modo de que otras actividades se puedan desarrollar cumpliendo esas normas y que ellas sean controladas y fiscalizadas adecuadamente. La actual normativa fue un primer paso importante. Ahora tenemos que mejorarla y actualizarla.