Varias estudiantes de la Universidad del Sur de California (USC), víctimas de violación sexual en ese campus escolar, dijeron sentirse “lastimadas, enojadas y violadas” ante el “mal manejo” que, alegan, ha habido por parte de las autoridades de la USC en las investigaciones de sus casos.
Algunas de ellas anunciaron que el Departamento de Educación de los Estados Unidos acordó revisar un reporte de unos cien casos, incluidos los suyos.
“La forma en que han manejado mi caso, me hizo sentir violada por segunda vez”, expresó Tucker Reed, fundadora del grupo Students Coalition Against Rape (SCAR), quien dijo fue violada por un compañero de USC en diciembre del 2012.
“No recibimos los mismos derechos que nuestros atacantes en el proceso”, alegó y aseguró no ser la única. Dijo conocer a muchas compañeras de la universidad que han pasado por la misma situación.
Una estudiante involucrada en la queja contra USC declaró anónimamente a The Associated Press que un detective le dijo que la policía del campus determinó que no hubo violación en su caso porque el presunto agresor no tuvo un orgasmo. Esa fue la razón, explicó, por la que su caso no fue referido al Departamento de Policía de LA.
“Porque él se detuvo, no fue violación”, contó la estudiante. “Aunque su pene haya penetrado tu vagina, porque se detuvo, no fue un crimen”.
“Es increíble que corran a un estudiante por copiar una tarea, pero no por violar sexualmente”, destacó Reed.
“Mantener la reputación de la universidad no debería ser más importante que el bienestar de los estudiantes”, sostuvo Guerra y dijo conocer varias jóvenes que prefieren no reportar el crimen por temor a represalias de las autoridades escolares. “El sistema está mal”, añdió.