Digno del guión de una película ochentera, con Chuck Norris o Sylvester Stallone en un papel protagónico: dos vietnamitas que vivieron 40 años aislados en la jungla de la nación asiática, porque nadie les dijo que la guerra había terminado.
Ho Van Thanh y su hijo Ho Van Lang huyeron una noche de 1971, luego de que su casa fuera bombardeada y perdieran a la madre del hijo y a otros dos chicos, informan hoy los medios locales.
Padre e hijo vivían en una cabaña de madera que habían construido en un árbol y adonde llegaron ayer, miércoles, las autoridades para devolverlos a la civilización, según el diario “Thanh Nien” (Juventud).
El equipo de rescate, que tuvo que adentrarse 40 kilómetros en esa jungla de la provincia de Quang Ngai, los descubrió cubiertos con taparrabos y utilizando armas y utensilios que habían fabricado con lo que hallaban en su entorno.
Vivían de la recolección de frutos y de la caza, además de mantener una pequeña huerta donde incluso cultivaban tabaco.
En un rincón de la cabaña, el veterano aún guardaba los pantalones militares que vistió durante la Guerra de Vietnam.
Desde hace 30 años se ha conocido su paradero, ya que el hijo menor, quien se salvó del bombardeo, creció con un familiar y un día de 1983 consiguió encontrarlos con la ayuda de un tío.
No obstante y pese a todas sus insistencias, no logró nunca convencerles de que abandonaran la protección de la jungla y regresaran.
El joven volvió en varias ocasiones desde entonces, incluso acompañado por personas con mayor autoridad, para intentar disuadirlos y para llevarles ropa y cosas difíciles de encontrar, como aceite y sal.
El padre y su hijo Lang siempre se negaron a regresar, incluso huían y se escondían si los intentaban agarrar. La ropa y utensilios que les llevaban se encontraban metidos en una bolsa, como si no los usaran.
Ho Van Thanh, ahora con 82 años y demasiado débil para andar por sí solo, tuvo que ser transportado en una hamaca de vuelta a la civilización.