Ucrania avanza en los preparativos para celebrar elecciones presidenciales en mayo de manera simultánea con un referéndum sobre un eventual acuerdo de paz con Rusia, en medio de una fuerte presión de la administración de Donald Trump para que ambos procesos se concreten antes del 15 del mencionado mes, según informó el Financial Times.
Washington habría condicionado las garantías de seguridad ofrecidas a Kiev al cumplimiento del calendario. La doble consulta se plantea en un escenario de desgaste social tras años de guerra y respondería también al interés estadounidense de cerrar negociaciones en primavera, antes de que la campaña legislativa en Estados Unidos monopolice la agenda política.
Funcionarios europeos y ucranianos citados por el medio británico indicaron que el presidente Volodimir Zelensky prevé anunciar formalmente ambas convocatorias el 24 de febrero, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión a gran escala. Un responsable occidental familiarizado con el proceso afirmó: “Los ucranianos parten de la idea estructural de que todo debe vincularse a la reelección de Zelensky”.
El cronograma es considerado restrictivo y depende de avances sustanciales en las conversaciones de paz, especialmente en torno al Donbás y la central nuclear de Zaporizhzhia. También influye la evolución militar, ante el riesgo de nuevos ataques rusos.
Las condiciones para las elecciones en mayo en Ucrania
Zelensky ha reiterado su negativa a ceder territorio. “Ucrania mantendrá sus posiciones”, aseguró la semana pasada. En relación con los plazos impulsados desde Washington, sostuvo: “dicen que quieren hacer todo antes de junio… para que termine la guerra”.
En el plano interno, la ley marcial prohíbe elecciones nacionales, por lo que el Parlamento debería modificar la legislación. Olha Aivazovska, presidenta del consejo de OPORA —organización benéfica registrada en el Reino Unido que apoya a ucranianos— advirtió que organizar los comicios en estas condiciones es inédito y riesgoso: “Nunca se vivió algo similar. Es absolutamente inédito”.
Además, alertó que “la omnipresencia de drones rusos pone en riesgo los centros de votación en todo el país”.
Sectores políticos, como el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, rechazan una convocatoria anticipada: “La competencia política durante la guerra es perjudicial. Podríamos autodestruir el país por dentro… ese es el objetivo ruso”, declaró al Financial Times. Expertos advierten que precipitar el proceso podría afectar su legitimidad en un país con soldados desplegados y millones de desplazados.