la administración del presidente Donald Trump anunció que pondrá fin al despliegue masivo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Minnesota, luego de semanas de operativos, controversia y protestas en esa región del norte de Estados Unidos.
La decisión fue confirmada por Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera” y enviado especial de Trump a Minneapolis, quien indicó que le propuso al presidente concluir la llamada Operación “Metro Surge” y que este aceptó la propuesta. “La reducción de agentes ya comenzó esta semana y se espera que continúe la próxima”, dijo.
El operativo, que se inició a fines de 2025 con el envío de miles de agentes federales al área metropolitana de Minneapolis–Saint Paul, había tenido como objetivo principal reforzar las acciones contra la inmigración irregular, con un aumento significativo de arrestos en el estado.
En ese contexto, las autoridades federales afirmaron haber detenido a más de 4.000 personas durante su desarrollo.
Sin embargo, la operación generó una fuerte polémica tanto a nivel local como nacional. Vecinos, activistas y líderes comunitarios criticaron las tácticas de los agentes, incluidas redadas en zonas urbanas y acciones en espacios públicos, lo que derivó en protestas masivas.
Además, se registraron incidentes graves en los que murieron dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, a causa de disparos efectuados por agentes durante los operativos, hechos que intensificaron el rechazo al despliegue.
Aunque la mayoría de los agentes se retirarán y regresarán a sus funciones habituales o serán reasignados a otras partes del país, Homan señaló que un grupo reducido permanecerá temporalmente en Minnesota para “supervisar” el cierre formal de la operación y garantizar la transición de mando a las autoridades locales. Asimismo, sostuvo que la acción federal no implica un retroceso en la política migratoria general del gobierno, que continuará enfocándose en lo que consideran “amenazas a la seguridad pública”.
El anuncio pone fin a semanas de tensiones en el estado demócrata, marcado por enfrentamientos entre comunidades locales, autoridades estatales y fuerzas federales, y abre un nuevo capítulo en el debate sobre las estrategias de control migratorio del gobierno de Trump en Estados Unidos.