La ex secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, cuestionó el rumbo que tomó su comparecencia ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes del Congreso, en el marco de la investigación sobre el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. Y es que le causó molestia algunas consultas sobre Objetos Voladores no Identificados (OVNIs) y la conspiración Pizzagate.
Al término de su intervención, Clinton expresó su malestar por algunas de las preguntas recibidas. “Al final, todo se ha vuelto bastante inusual porque me han empezado a preguntar sobre los ovnis y sobre una serie de cuestiones sobre el Pizzagate”, declaró ante la prensa, en palabras recogidas por el medio The Hill.
La ex funcionaria calificó esta última como “una de las teorías conspirativas falsas más viles”, en referencia a la narrativa que sostiene la existencia de una red de explotación infantil en pizzerías.
No obstante, también tuvo palabras de reconocimiento hacia el presidente del Comité, James Comer. “Lo agradezco; quiero que se revele la verdad. Ha sido una forma tranquilizadora de poner fin a una declaración tan larga y repetitiva”, afirmó, tras señalar que respondió preguntas relevantes sobre la naturaleza y el alcance de la investigación.
Clinton aseguró que nunca se reunió con Epstein y que conocía a Ghislaine Maxwell “casualmente, como una conocida”. Además, sostuvo estar convencida de que los archivos del Departamento de Justicia no contienen información que sugiera que su esposo, el ex presidente Bill Clinton, estuviera al tanto de los delitos.
La ex secretaria criticó también que la audiencia no fuera pública y adelantó que no volverá a testificar. En paralelo, demócratas como el congresista Robert Garcia pidieron que el actual mandatario, Donald Trump, comparezca ante el Congreso por ser “la personas que realmente aparece más veces en los archivos” de Epstein.
Las acusaciones contra el ex presidente que Hillary Clinton negó en el Congreso
El ex presidente Clinton realizó varios viajes en el avión privado de Epstein antes de que este se declarara culpable en 2008 de cargos en el estado de Florida, entre ellos la captación de una menor para prostituirla. Además, el financiero donó US$1.000 a la campaña presidencial de Clinton en 1992 y US$20.000 a la campaña al Senado de Hillary Clinton en 2000. Una organización benéfica controlada por Epstein también aportó US$25.000 a la fundación privada de los Clinton.
En una entrevista concedida a BBC a mediados de febrero, Hillary Clinton sostuvo que su marido había volado en el jet privado de Epstein “por su labor benéfica” y afirmó que no recordaba haber conocido personalmente al financiero. Sí reconoció, en cambio, haber coincidido “en algunas ocasiones” con Maxwell, colaboradora cercana de Epstein.
Maxwell fue condenada en 2021 por reclutar menores para que fueran abusadas sexualmente y por participar en algunas de las agresiones. Actualmente cumple una pena de 20 años de prisión.