En medio del alto al fuego temporal decretado por Donald Trump en la guerra en Irán, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, reafirmó que su país continuará consolidando su condición de potencia nuclear.
“Seguiremos consolidando firmemente nuestra condición de Estado con armas nucleares como un rumbo irreversible”, manifestó durante su intervención en la primera sesión de la XV Asamblea Popular Suprema.
“De acuerdo con la misión encomendada por la Constitución de la República (…) ampliaremos y desarrollaremos aún más nuestro poder nuclear disuasivo de carácter autodefensivo“, aseveró en Pyongyang.
El gobernante norcoreano añadió que también “intensificamos agresivamente nuestra lucha contra las fuerzas hostiles“.
Para Kim Jong-Un Corea del Sur es el “Estado más hostil”
Durante su discurso ante la asamblea legislativa, Kim Jong-Un calificó a Corea del Sur “como el Estado más hostil”, y dijo que “lo trataremos en consecuencia de manera exhaustiva“.
Dijo además que hará “que pague sin piedad, sin la menor consideración ni vacilación, por cualquier acto que viole nuestra República”.
Apuntó también contra Estados Unidos y sus aliados, a los que acusó de desplegar de forma constante activos estratégicos nucleares en la región, lo que, para él, desestabiliza la seguridad regional.
Recalcó a la vez que Corea del Norte ya no es un país vulnerable y que cuenta con la capacidad para actuar como una amenaza en caso de que lo considere necesario.