Se necesitaron menos de 24 horas para que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evidenciara un abrupto cambio de postura sobre la guerra en Irán y el bombardeo a la infraestructura energética del país persa.
Luego de que el viernes afirmó que “no se declara un alto el fuego cuando se está literalmente aniquilando al otro bando” y que el domingo amenazó con un ataque devastador a las centrales eléctricas de Irán, este lunes Trump confirmó la suspensión de la ofensiva durante cinco días debido a las “conversaciones muy positivas y productivas” con representantes del régimen de los ayatolás, algo que este último descartó poco después.
Pero más allá de las visiones contrapuestas sobre la pausa que dispuso la Casa Blanca en los bombardeos, lo que aún intentan dilucidar los analistas son los motivos que llevaron al mandatario norteamericano a posponer los ataques en suelo iraní.
Qué explicaría el abrupto cambio de postura de Trump sobre Irán
Varias son las teorías que explicarían por qué Donald Trump decidió suspender la ofensiva aérea sobre Irán, comenzando por el incremento del precio del petróleo que impactó a los ciudadanos estadounidenses y que generó un aumento en el rechazo al mandatario.
Pero, además, el conflicto había impactado negativamente a Wall Street, lo que quedó en evidencia con el aumento registrado el lunes y que estuvo acompañado de una fuerte caída inicial en el precio del crudo Brent. No obstante, durante este martes el precio del petróleo evidenció una nueva alza.
Otra de las opciones que manejan los analistas se refiere a la participación de varios países como intermediarios entre Estados Unidos e Irán, como Pakistán, Turquía, Egipto y Omán, lo que Washington considera como una buena opción de que los ayatolás terminen por aceptar un acuerdo que garantice el paso seguro de los barcos petroleros por el estrecho de Ormuz, así como el fin definitivo del programa nuclear, entre otros temas.
Una teoría que se sumó en las últimas horas apunta a un “volador de luces” del presidente norteamericano, en el sentido de que el alto al fuego es en realidad un respiro para volver a atacar con mayor intensidad una vez que se cumpla el plazo.
Aquello quedaría de manifiesto por la reciente solicitud del Pentágono para que se le apruebe la entrega de otros 200.000 millones de dólares para financiar el conflicto, algo que Trump definió como “un pequeño precio”.
A esa visión se suman analistas que plantean la posibilidad de que la Casa Blanca en realidad estaría buscando ganar tiempo para preparar un asalto terrestre en territorio iraní.
Según planteó The Telegraph, los más beneficiados con la suspensión serían los más de 3.000 marines que el país norteamericano envió a Medio Oriente, mientras que The New York Times develó que el Pentágono estaría considerando el envío de alrededor de 3.000 paracaidistas de reacción rápida hasta la zona del Golfo Pérsico.
A ello se añade que “el USS Tripoli llegará el viernes con aproximadamente 2.200 infantes de marina a bordo, bajo el control del Comando Central de Estados Unidos, responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio”, según detalló el medio británico.