Irán lanzó este domingo misiles balísticos contra el norte de Israel, en el primer ataque de este tipo desde que entró en vigor el alto el fuego de abril. La Guardia Revolucionaria iraní confirmó que el objetivo fue la base aérea de Ramat David. El Ejército israelí señaló que todos los misiles fueron interceptados.
El ataque se produce después de que Israel bombardeara las afueras de Beirut en el marco de su campaña contra Hezbolá, el grupo islamista libanés aliado de Irán. Teherán lo presentó como una advertencia y dejó en claro que cualquier escalada posterior implicaría una respuesta más amplia.
Trump pide no responder
Pese a que una fuente israelí señaló a Reuters que Israel planeaba tomar represalias, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino para pedirle al primer ministro Benjamin Netanyahu que no lo hiciera. “Los ataques iraníes no hirieron a nadie. Ojalá Israel no tome represalias. Si Bibi contraataca, la situación seguirá igual que en los últimos 47 años, o en los últimos 3.000”, afirmó Trump en declaraciones a Channel 12.
El mandatario también dirigió un mensaje a Irán: “Ya lanzaron sus misiles, con eso basta. Vuelvan a la mesa de negociaciones y lleguen a un acuerdo”.
Una tregua frágil
El ataque de este domingo quiebra una tregua que llevaba poco más de dos meses en pie. En febrero pasado, Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, desatando semanas de guerra aérea que dejaron más de 6.500 muertos, principalmente en Irán y Líbano, y que paralizó el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Desde principios de abril, los tres países mantienen un frágil alto el fuego mientras el gobierno de Trump intentaba negociar un acuerdo de largo plazo con Teherán, sin avances significativos hasta ahora.
Tras el ataque de este domingo, el ministro de Educación israelí, Yoav Kisch, anunció que las escuelas de todo el país permanecerán cerradas el lunes.