El peor primer semestre desde su apertura han declarado tener diversos locatarios de Santiago, luego de la entrada en vigencia de la ley de Tolerancia Cero con los conductores que beben alcohol.
Aunque el número de clientes permaneció estable, las ventas acusaron el impacto de esta nueva normativa, que empezó a regir en marzo, consigna El Mercurio.
“La cantidad de personas fue la misma, pero los promedios de venta fueron como 20% a 25% menores por el tema del alcohol, lo que no se vio ni siquiera para la crisis”, sostuvo Juan Las Heras de El Apero de BordeRío. ”
“El margen de utilidad bajó y la venta se mantuvo. Antes, en cambio, se veía un alza”, agrega Ximena Zagal de El Antojo De Gauguin de Bellavista.
Un panorama similar se observa en el local Zanzíbar (BordeRío). “La venta de alimentos se mantuvo, pero las de vino y bar bajaron 30%, lo que hizo que los ingresos totales se redujeran entre un 12% a 15%”, según su administrador, Fernando Pumarino.
“No hay crecimiento. La ley de alcohol influyó y se ve una tendencia a la baja en el valor de las boletas”, enfatiza Gustavo Ruiz de La Tabla en BordeRío.
Pero no todo es tan negativo. Diversos locales del Barrio Lastarria afirman que sus ingresos subieron fuertemente. “Durante el primer semestre nuestras ventas crecieron un 50%, gracias a la relación precio-calidad y al potenciamiento de Lastarria como una interesante alternativa”, puntualiza Raúl Squadritto de Squadritto.