Félix de Vicente, ministro de Economía, reconoció que tras conocer los resultados de la Comisión Externa, el Censo 2012 fue una mala medición, pero dejó en claro que no se debe juzgar el trabajo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) por esta situación.
Ante la pregunta de que si la última medición de la población fue mala, señaló a Cooperativa que “a juzgar por el informe recibido, sí”.
Sin embargo, dejó en claro que “no creo justo juzgar el valor del trabajo del INE por el Censo (…) La verdad es que es muy importante contar con un Censo que sea seguro y confiable, y vamos a revisar qué opciones tenemos respecto a la información que sí es considerada como válida de la recopilada a partir del Censo realizado”.
“Sin duda que alguien debe hacerse responsable de ello, pero la misión nuestra para tomar la mejor decisión es contar con más información para así resguardar lo ya invertido en este Censo 2012″, indicó.
Consultado sobre las responsabilidades en las irregularidades que fueron detectadas en el Censo 2012, apuntó a Francisco Labbé, renunciado director del INE.
“En el INE, así como presentamos un proyecto de ley hace ocho meses, se trata de dejar que ellos funcionen de forma autónoma. Pienso que la decisión de la dirección del Censo, (Labbé) era el experto y quien tomaba las decisiones de la institución”, comentó.
En tanto, se refirió a la segunda opinión que buscará el Gobierno para evitar realizar un censo abreviado en 2015, De Vicente explicó que “esperamos tener de aquí a dos semanas tener la decisión de cuál será el organismo internacional que venga a mirar esta experiencia de Censo de derecho que en Chile no existe previamente”.