Los políticos populistas están detrás de la inflación

Más allá del conocimiento de las cifras, ya las personas han sentido los efectos de ésta en su vida diaria, en lo más cotidiano y doméstico del día a día de la clase media.

Por Cristián Labbé Diputado UDI
Se encarece la vida de los chilenos en su consumo y en su trabajo: desde las verduras, al doble de precio, hasta el precio de los materiales del pequeño emprendedor. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Se encarece la vida de los chilenos en su consumo y en su trabajo: desde las verduras, al doble de precio, hasta el precio de los materiales del pequeño emprendedor. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Recientemente se han conocido las cifras la inflación en Chile. Hoy, las cifras parecen de otra época en un país que se había acostumbrado a una disciplina económica, con conciencia de las carencias como país y, por lo tanto, responsable en su actuar económico.

Pero más allá del conocimiento de las cifras, ya las personas han sentido los efectos de ésta en su vida diaria, en lo más cotidiano y doméstico del día a día de la clase media. Se encarece la vida de los chilenos en su consumo y en su trabajo: desde las verduras, al doble de precio, hasta el precio de los materiales del pequeño emprendedor. Hace un mes un pimentón costaba $600 pesos, hoy, su precio es de $1.600.

Las consecuencias de la inflación también afectan en otro ámbito de la vida de la clase media, sobre todo en aquello que parece ser una aspiración tan genuina: la casa propia. Los créditos hipotecarios elevan sus tasas de interés, encareciendo el dividendo. Un dividendo que hace 6 meses era de 380 mil pesos, hoy subió a 452 mil pesos y se proyecta que podría llegar a 480 mil. En definitiva, el más anhelado sueño de la clase media, la casa propia, se convierte en una meta difícil de conseguir.

Las pequeñas y medianas empresas, fuente de trabajo de muchos, que requieren de crédito para existir, verán las tasas de interés encarecidas y competirán con empresas de mayor tamaño, lo que limita sus posibilidades de acceder a él.

Ahora bien, hay que hacer un análisis sobre el cómo llegamos a esta situación y, por lo tanto, resulta urgente ponderar las consecuencias que tendría para la economía un cuarto retiro de fondos de pensiones. Más allá de las nefastas consecuencias que tendría para la jubilación de nuestros adultos mayores, también hay un impacto macroeconómico en materia de inflación que puede resultar devastador para las personas, con efectos a largo plazo.

El cuarto retiro es una iniciativa distinta a los anteriores, y sus efectos económicos no serán los mismos, ya que tiene mayor costo fiscal y se aplicaría en un contexto muy distinto al primer retiro.

Ante crisis de este tipo, se requiere responsabilidad, sobre todo de los políticos, y resistir frente a la presión y al populismo por el bien de la gente. Evitar los caminos fáciles que se han vuelto la ruta habitual de muchos, pero que no han sido más que una vía hacia un país más débil en lo económico, con las sabidas consecuencias en política social.