Secciones
Opinión

Mujeres en ciencia: una ventaja estratégica para innovar

La participación de las mujeres en ciencia no es solo un asunto de equidad: es un factor que fortalece la calidad de los proyectos y amplía la capacidad de una organización para anticipar el futuro.

Cada 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia nos recuerda el valor de la investigación, la tecnología y la innovación para enfrentar los desafíos que viven hoy las personas y las empresas. Como ingeniera y líder de innovación del Centro de Investigación e Innovación (CII) de Viña Concha y Toro, he podido ver día a día cómo ese aporte se concreta. Por eso es fundamental que todos los talentos puedan alcanzar su máximo potencial.

La participación de las mujeres en ciencia no es solo un asunto de equidad: es un factor que fortalece la calidad de los proyectos y amplía la capacidad de una organización para anticipar el futuro. La diversidad -de género, de experiencias, de formaciones y de miradas- es clave para construir soluciones más completas. Numerosos estudios coinciden en que equipos diversos aumentan la creatividad y la efectividad en la toma de decisiones, y nuestra experiencia en el CII lo confirma.

En nuestro centro trabajamos más de 20 mujeres científicas, además de tesistas y practicantes que están comenzando su camino en investigación. Cada una aporta una perspectiva distinta y complementaria. Esa variedad de enfoques ha sido fundamental para impulsar proyectos que requieren no solo rigurosidad científica, sino también colaboración interdisciplinaria, pensamiento crítico y capacidad de implementación.

Hoy contamos con mujeres liderando líneas de investigación, gestionando laboratorios, impulsando procesos de innovación abierta y acelerando la transferencia tecnológica. Su trabajo ha sido esencial para consolidar una cultura donde la ciencia se vive con propósito, apertura y compromiso con el impacto real.

Desde este enfoque, el CII, fundado en 2014, ejecuta más de 20 proyectos en áreas como biotecnología, viticultura de precisión, sustentabilidad, calidad enológica, inteligencia artificial, digitalización y desarrollo de nuevos productos. En el ámbito agrícola, avanzamos en bioinsumos, microbiología aplicada y estrategias para fortalecer la resiliencia del viñedo frente a enfermedades y estrés hídrico. En paralelo, la digitalización y la analítica avanzada permiten optimizar decisiones y mejorar la eficiencia de los procesos agrícolas y enológicos. En calidad y nuevos productos, la incorporación de ciencias sociales nos ha permitido comprender mejor a los consumidores y diseñar propuestas alineadas con sus expectativas.

Estoy convencida de que el camino que tenemos por delante será tan desafiante como apasionante.

Para enfrentarlo, necesitamos a todos los talentos.

Notas relacionadas