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El precio del scroll interminable

Nuestros hijos pasan horas al día entrenando su cerebro para no poder concentrarse y el debate político no lo registra. No estoy pidiendo prohibir plataformas como TikTok. Estoy pidiendo que sinceremos su costo.

En junio de 2024, investigadores de la Universidad de Zhejiang pusieron electrodos en la cabeza de 48 personas y midieron su actividad cerebral mientras completaban diversos tests de atención.

El resultado fue sorprendente. El estudio muestra que personas con una mayor tendencia a mirar videos cortos se correlacionó significativamente con menor control ejecutivo prefrontal (incluso menor actividad en la corteza prefrontal, la zona del cerebro responsable de planificar, mantener el foco y resistir distracciones) y menor autocontrol general.

En simple, ver videos de forma interminable en TikTok te hace menos capaz de pensar.

No es una encuesta de opinión. Es un estudio con medición en tiempo real de la actividad neuronal en 48 adolescentes. Publicado en Frontiers in Human Neuroscience, una de las revistas científicas más rigurosas del mundo.

Pero el problema no se queda sólo a nivel individual. Llegó también a la sala de clases.

Jean Twenge, psicóloga de la Universidad Estatal de San Diego y una de las investigadoras más citadas sobre el impacto de la tecnología en adolescentes, publicó esta semana un análisis que de alguna forma complementa el estudio de la Universidad de Zhejiang.

Los adolescentes estadounidenses pasan más de una hora usando sus celulares durante el horario escolar. Navegan en redes sociales, ven videos y juegan. En buen chileno, pasan pegados al teléfono una hora al día mientras están en el colegio. Destinan aproximadamente un 20% de su tiempo en el colegio a actividades que no tienen nada que ver con aprender ni con relacionarse con sus pares.

Y los números lo confirman. Twenge analizó resultados del ranking PISA de 36 países entre 2012 y 2022, controlados por PIB per cápita. En los países donde los estudiantes pasaron más tiempo usando dispositivos para entretenerse durante el horario escolar, los puntajes en matemáticas, lectura y ciencias bajaron de forma considerable.

En los que usaron menos, la caída fue leve. La diferencia entre ambos grupos al final del período supera los 25 puntos en matemáticas. Una brecha que lamentablemente se va ampliando año a año.
Dos estudios. Dos metodologías distintas. La misma conclusión.

TikTok tiene casi 2.000 millones de usuarios activos mensuales en el mundo. El usuario promedio pasa cerca de una hora al día en la aplicación. Son números que deberíamos leer con más cuidado. No sólo como un éxito empresarial, sino como una señal de alerta colectiva.

¿Cómo funciona el mecanismo? Cada video dura entre 15 y 60 segundos. Si no te engancha de inmediato, el algoritmo te ofrece otro. Y otro. El cerebro aprende que no vale la pena sostener la atención en nada por más de unos segundos, porque siempre habrá algo más estimulante a un “scroll” de distancia. Ese es el problema de fondo. Hoy millones de niños y adolescentes en el mundo se están entrenando para el instante, no para el esfuerzo sostenido. Perdiendo su tiempo viendo mayormente tonterías sin sentido.

Corea del Sur ya declaró la adicción a los smartphones un problema de salud pública y destina presupuesto estatal a programas de desintoxicación digital. Australia prohibió el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Francia prohíbe el celular en los colegios desde 2018. El debate en el resto del mundo avanza.

Chile, en cambio, no tiene ninguna política pública al respecto. Nuestros hijos pasan horas al día entrenando su cerebro para no poder concentrarse y el debate político no lo registra. Mientras tanto, ya somos los últimos de la OCDE en comprensión lectora y resolución de problemas. Las causas son múltiples, sin duda. Pero ignorar este factor sería ingenuo.

No estoy pidiendo prohibir plataformas como TikTok. Estoy pidiendo que sinceremos su costo. Que miremos con detención estos estudios. Una economía del conocimiento, que es lo que Chile necesita construir con urgencia, requiere personas capaces de entender lo que leen, desarrollar ideas profundas y sobre todo concentrarse por mucho más de un minuto.

Eso no se logra con cerebros entrenados en el scroll infinito. Algo que veo que podemos terminar pagando caro en los años que vienen.

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