Secciones
Cartas

Monitoreo de la Mesa de Acción por el Aborto en Chile y el Fondo Alquimia

Este estudio nos viene a confirmar la grave ausencia de información en materias de aborto legal en sus tres causales, la barrera de la objeción de conciencia y cómo la atención en salud sexual y salud reproductiva se ha deteriorado por la crisis sanitaria.

Señor director:

Ya tenemos en mano un nuevo monitoreo de la Mesa de Acción por el Aborto en Chile y el Fondo Alquimia, el cual nos sigue revelando aquello por lo que tanto hemos luchado organizaciones, mujeres, comunidad LGTBIQ + y personas con capacidad de gestar; la falta de acceso e información a la salud sexual y reproductiva en nuestro país, al día de hoy, acrecentada por la pandemia.

Este monitoreo, realizado en seis territorios, nos viene a confirmar la grave ausencia de información en materias de aborto legal en sus tres causales (Ley IVE), la barrera de la objeción de conciencia y cómo la atención en salud sexual y salud reproductiva se ha deteriorado por la crisis sanitaria, dando atención, principalmente, a mujeres en etapa de gestación y recién nacidos, dejando muchas prestaciones de gran importancia como el Papanicolaou, las mamografías y el manejo de infecciones de transmisión sexual en segundo plano o inclusive, fuera del sistema, sobre todo en adolescentes y jóvenes.

Sin duda, este estudio nos muestra, una vez más, la urgencia de cambios y acciones que deben realizar a la brevedad las autoridades de salud de nuestro país, más aún, después de haber vivido una jornada de elecciones con miras a cambios históricos y mayor protagonismo de nosotras, quienes buscamos que la democracia no nos haga sentir postergadas.

Notas relacionadas











Maldito algoritmo

Maldito algoritmo

El cuerpo es solo el comienzo. La misma lógica que hoy decide que estoy en ruina corporal es la que moldea el mundo que se me presenta. Y hasta el más brillante puede caer por insistencia, sin darse cuenta de que suscribe tal o cual idea no porque la eligió, sino porque el algoritmo la empujó, suavemente y sin pausa, hasta volverla inevitable.

Foto del Columnista María José O'Shea María José O'Shea