Secciones
País

La incursión del Mamo Contreras en el crimen pasional: su misterioso vínculo con el caso Rocha

En el libro “El empresario que enloqueció de amor” el periodista Benedicto Castillo retrata el rol de perverso oráculo que el ex director de la Dina tuvo en el salvaje crimen donde Gerardo Rocha, fundador de la Universidad Santo Tomás, quemó vivo al martillero Jaime Oliva, se quemó también él, y terminaron muertos los dos. No todo fue terrorismo de Estado en la carrera delictiva del “Mamo”.

La última salvajada de Contreras ocurrió hace menos de 10 años, el 2008, en plena democracia. Desde el penal Cordillera, el “Mamo” Contreras actuaba de consiglieri de la dupla conformada por el investigador privado Dante Yutronic y el celópata empresario Gerardo Rocha que lo contrató para investigar a su esposa.

Todo terminó con gritos desgarrados, fuego, muerte, y olor a cuerpos quemados.

“Nunca imaginé que la bencina fuera tan volátil”, dijo Gerardo Rocha, todavía con pequeñas flamas saliendo por la nariz y la boca, a sus dos secuaces, su chofer y un ex carabinero, antes de subir humeante al jeep y huir desde la playa de El Quisco hasta la clínica Reñaca. Atrás dejaban: un dedo que se le cayó al empresario al abrir la puerta del auto, una casa en llamas, y el cuerpo del martillero/lobbysta judicial Jaime Oliva terminando de calcinarse adentro.

Rocha murió producto de las quemaduras 74 días después.

El último error de Gerardo Rocha- el más grande empresario de la educación privada de este país, fundador de la Universidad Santo Tomás, que tiene 14 sedes y hoy está investigada por lucro- fue químico. No dimensionó la fuerza y la velocidad con la que la bencina que traía para hacer arder la casa de su enemigo combustionaría en contacto con las chispas que saltaban del cuerpo de Oliva mientras le aplicaba corriente con un electroshock.

El primer error, tal vez más detonante todavía, fue de tipo moral: pedir el consejo del “Mamo” Contreras.

rocha

Lo primero que estuvo mal en una cadena de eventos donde todo partió pésimo y terminó de la forma más brutal posible (dos personas chamuscadas hasta la muerte), fue tomar la decisión de ir a pedirle consejos a un convicto a la cárcel. Sobre todo si ese convicto es uno de los principales violadores de DD.HH de la historia de Chile.

Manuel “Mamo” Contreras, en ese año, el 2008, recién estaba condenado a 200 años de cárcel por sus despiadados crímenes, y llevaba preso tres en el penal “Cordillera“, donde fue en varias oportunidades visitado tanto por Gerardo Rocha, de quien era amigo desde hace 25 años, como por el detective privado Dante Yutronic. Rocha se había comprometido a ayudarlo económicamente a él y otros militares presos por medio de una empresa de seguridad, que crearía junto al amigo en común de ambos, que era Yutronic.

Esa al menos es la versión que dio Contreras, fiel a su hermético estilo, cuando fue interrogado por los fiscales Álvaro Perez y Vinko Fodich.

EFE

Lo cierto es que Yutronic tenía la misión de investigar a la segunda esposa de Rocha, Verónica Espinoza, siguiendo la lógica celópata de Rocha que se resumía en una frase: “¿Qué hay de malo con querer saber absolutamente todo lo que ha hecho y hace mi mujer desde que nació?”.

Lo otro cierto es que tanto Yutronic como Rocha visitaban periódicamente a Manuel “Mamo” Contreras. Lo concreto es que la junta de los tres, en una dinámica casi teatral donde el “Mamo” actuaba como un Padrino, un oráculo, que aconsejaba o manejaba los hilos desde las sombras, terminó con Gerardo Rocha convencido de que era una buena idea ir a torturar con electricidad y quemar vivo al martillero Oliva, que había sido jefe y que había tenido una relación sentimental con la mujer del enloquecido empresario.

El saldo final de la reunión de esa pequeña pandilla fue: Gerardo Rocha y Jaime Oliva muertos; Dante Yutronic tres años preso; y los dos secuaces de Rocha condenados a 12 años de cárcel.

Al “Mamo” no se le pudo probar participación y los detalles de su responsabilidad en el más espectacular y retorcido crimen pasional de la década, se convirtieron irónicamente en ceniza cuando fue cremado antes de que amaneciera luego de su muerte, la noche del 7 de agosto.

Notas relacionadas







La Mujer 10: más que una cara bonita

La Mujer 10: más que una cara bonita

El equipo feminista puede quejarse de que la película objetiviza a Bo Derek hasta el extremo, pero es Webber, en representación de los hombres, quien queda como un idiota. Jenny, en cambio, es una auténtica fuerza de la naturaleza: sensual, relajada, libre y poco consciente de los estragos que causa.

Foto del Columnista Ernesto Ayala Ernesto Ayala



Cuando el propósito se vuelve ventaja

Cuando el propósito se vuelve ventaja

El propósito no es marketing. No es un eslogan atractivo ni una memoria anual bien diseñada. El propósito real incomoda, obliga a tomar decisiones difíciles y atraviesa toda la organización. Se expresa en cómo se produce, cómo se trata a las personas, cómo se toman las decisiones y cómo se mide el éxito.

Foto del Columnista Alejandra Mustakis Alejandra Mustakis

Museo del Inmigrante: un faro de luz para Valparaíso

Museo del Inmigrante: un faro de luz para Valparaíso

Desde su inauguración en agosto pasado, Destino Valparaíso se ha transformado en un foco de atracción para el “puerto principal”. Con una muestra que enaltece el aporte de los inmigrantes del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, además de una nutrida oferta gastronómica y cultural, la iniciativa del empresario Eduardo Dib busca ser un impulso para la ciudad.

Felipe Ramos