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Salud tambalea: deuda hospitalaria 2016 llega a $191 mil millones, cifra más alta de los últimos cinco años

Expertos en la materia señalaron que de nada sirve que Hacienda inyecte recursos si no se realiza un cambio en la gestión.

La deuda hospitalaria 2016 se coronó como la más alta de los últimos cinco años, con un monto de $191 mil millones, según datos del Ministerio de Salud.

El escenario se dio pese a los recursos que inyectó Hacienda a dicha cartera: a inicios del año pasado,  aportó $ 80.476 millones, que se sumaron a los $ 51.000 millones aprobados en el Presupuesto 2016 de Salud para el pago de la deuda de 2015. A eso, se sumaron los $ 250 mil millones que inyectó durante el año.

Al respecto, el Minsal expresó a La Tercera que “la deuda o el sobregasto operacional ha sido abordado considerando las necesidades de salud de la población y en un trabajo desplegado conjuntamente con el Ministerio de Hacienda y los establecimientos de salud”.

En esa línea, en la deuda hospitalaria se incluye todo; desdela alimentación de los enfermos y los pagos a las empresas concesionadas a cargo de la limpieza del hospital, entre otros gastos.

Para la diputada de la comisión de Salud, Marcela Hernando, la precaria situación se explica debido a  que “hay varias cosas que entran en la deuda; por ejemplo, las cuentas que están en el plazo de pagar, como el agua, la electricidad, que son cuentas de diciembre que se pagan en enero, pero también puede haber deuda de farmacia (para la compra de medicamentos e insumos) que es deuda de meses, y eso hace la diferencia entre un servicio de salud y otro o de criticidad de la deuda, y el ranking de servicios toma en cuenta eso”.

Las voces críticas indicaron que de nada sirve los recursos que entrega Hacienda a Salud si no se mejora la gestión en esa última cartera. Luis Castillo, ex subsecretario de Redes Asistenciales y coordinador de la comisión de salud de Chile Vamos, dijo que “hay un déficit en el control de gastos y una falta de rigurosidad en la fiscalización de esto; en segundo caso, no hay un programa de control del ausentismo laboral, que sigue siendo muy elevado”.

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