Secciones
País

Kast y su radical solución para terminar con el narcotráfico: cerrar la frontera con Bolivia

El candidato presidencial independiente dio a conocer 12 propuestas para combatir el tráfico de drogas.

“Para frenar el narcotráfico hay que intervenir agresivamente barrios críticos. Liberemos a las familias sometidas a la dictadura de la droga”.

Esa es una de las 12 propuestas que planteó el candidato presidencial independiente José Antonio Kast para combatir el tráfico de drogas, a raíz de las prolongadas balaceras que se registraron en la última semana en La Legua, Región Metropolitana.

En esa línea, Kast propuso aumentar los recursos para la detección y control de los narcotraficantes, junto con fortalecer a las instituciones de la Policía de Investigaciones (PDI), Carabineros y Aduanas. A eso agregó realizar test de drogas a altas autoridades, como presidente y ministros, aplicando remoción del cargo en caso de dar positivo.

Sin embargo, uno de sus planteamientos fue más radical: “Para frenar el narcotráfico, debemos cerrar la frontera con Bolivia para obstaculizar el paso libre de burreros y vehículos con drogas”.

Notas relacionadas







Déficit: el legado bajo la alfombra

Déficit: el legado bajo la alfombra

La herencia del gobierno se resume en cifras que camuflan falencias y pocos resultados. Esto puede extrapolarse a otros proyectos, como el “Gas a Precio Justo”, el anuncio de la condonación del CAE y la implementación de los SLEP en regiones.

Foto del Columnista Ignacio Aravena Ignacio Aravena

“Beca” desaforados: Cámara pagó $940 millones a diputados apartados de sus funciones, sus equipos legislativos y en arriendos sin usar

“Beca” desaforados: Cámara pagó $940 millones a diputados apartados de sus funciones, sus equipos legislativos y en arriendos sin usar

Según pudo confirmar EL DÍNAMO, la millonaria cifra se desembolsó en el recién finalizado periodo legislativo por labores que no se realizaron: $496 millones en asesores de parlamentarios inhabilitados y $418 millones en dietas a diputados desaforados que no pudieron ejercer sus funciones. A esto se suman casi $25 millones en oficinas parlamentarias vacías. Los recursos comprometidos provienen de las arcas fiscales financiadas a través de impuestos generales.

Daniel Lillo