Secciones
País

Médicos cuestionan a nuevo subsecretario de Redes Asistenciales: “Es una mala señal para la ciudadanía”

“Nos parece grave y lamentable que los antecedentes mencionados hayan sido obviados al momento de la designación”.

La designación de Juan Manuel Toso como nuevos subsecretario de Redes Asistenciales, quien enfrenta una condena del propio Colegio Médico por nepotismo en favor de su hija, sigue sumando cuestionamientos.

Ahora fue el turno de la agrupación de Médicos Residentes, junto a la agrupación de Médicos de Atención Primaria, quienes apuntaron que “consideramos necesario hacer de público conocimiento nuestro malestar en relación a la reciente designación de Juan Toso Loyola como futuro Subsecretario de Redes Asistenciales”.

Los organismos recordaron que Toso enfrentó un proceso por irregularidades denunciada por la Sociedad de Dermatología en un programa de especialización en el Hospital El Pino, donde la flamante autoridad se valió de su cargo de director de Servicio de Salud Metropolitano Sur para beneficiar a su hija con una beca, ante lo cual fue sancionado.

“Nos parece grave y lamentable que los antecedentes mencionados hayan sido obviados al momento de la designación”,
señalaron en un comunicado, recordando que “la consigna de ‘gobernar con los mejores’ no puede estar limitada sólo a la capacidad técnica de los funcionarios escogidos”

“Pensamos que esta designación es una muy mala señal tanto para la ciudadanía como para nuestro gremio. Se relativiza con ella la importancia de la transparencia y probidad como principios fundamentales para el desempeño en la administración pública y se refuerza la ya extendida sensación de desconfianza hacia todos quienes ejercen altos cargos de poder”, argumentaron.

Finalmente, “esperamos que esto corresponda sólo a una desprolijidad en la revisión de antecedentes por parte del nuevo Gobierno electo. De otro modo nos parece un acto de displicencia hacia las sociedades científicas, nuestro Colegio Profesional y sus instancias de supervisión ética”.

Notas relacionadas








Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Si nos imagináramos a la persona que hoy tiene mayor influencia sobre el comportamiento de uno de los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados del mundo, probablemente veríamos a un ingeniero frente a una pantalla llena de códigos o a un ejecutivo en una reunión en Silicon Valley. No se nos ocurriría alguien del mundo de las humanidades. Pero la persona en cuestión es exactamente eso: una filósofa de 38 años que estudió en Inglaterra, se doctoró en Nueva York con una tesis sobre mundos con infinitos seres y que explica las ideas más complejas con la misma naturalidad con la que un niño habla de fútbol.

Angélica Errázuriz


Paulina Núñez:

Paulina Núñez: "No hay nada más valiente que lograr acuerdos"

Hace tres meses asumió como presidenta del Senado, y fue la primera mujer de derecha en hacerlo. El proceso de asentamiento en el cargo no ha sido fácil: ha marcado matices con el Gobierno, lo que le ha valido críticas incluso de sus aliados. Pero la representante de la región de Antofagasta dice no temer a la confrontación ni a los vaivenes de la política. Ya ganó, sostiene, su mayor batalla: ser madre. Y eso no le impide proyectarse más allá: asegura que se está preparando por si viene un desafío todavía mayor, la presidencia de Chile.

Daniel Lillo

España, la primavera y la dolce vita

España, la primavera y la dolce vita

Nuestro columnista se fue por un rato a Madrid y Barcelona. Volvió a España para ver y rescatar algo de lo que había dejado allá hace 26 años. Pero entre la Feria del Libro, el nuevo turismo, los escándalos políticos, el Mundial y la visita del Papa, se encontró con otra cosa. Con dos ciudades muy distintas entre sí (lo que siempre se ha sabido), pero sobre todo respecto a lo que ambas eran hace tres décadas.

Rafael Gumucio

Apruebo

Apruebo

¿Es arriesgada la apuesta? Evidente. Este proyecto es en la práctica una innovación y como todo cambio disruptivo, que rompe con las recetas antiguas, tiene un componente de riesgo. Pero no hay crecimiento sin riesgo.

Foto del Columnista Alejandro Weber Alejandro Weber