Secciones
País

Minsal y objeción de conciencia: “De no hacer esos cambios, 700 mujeres podrían fallecer”

“No ha existido, ni existe, ni existirá la voluntad de cambiar ni la ley, ni el reglamento sobre el cual ya se ha pronunciado el Parlamento”, indicó Emilio Santelices.

Emilio Santelices, ministro de Salud, explicó los cambios al protocolo de objeción de conciencia en la ley de interrupción del embarazo en tres causales, señalando que “no ha existido, ni existe, ni existirá la voluntad de cambiar ni la ley, ni el reglamento sobre el cual ya se ha pronunciado el Parlamento”.

Santelices sostuvo que esta modificación no pondrá en riesgo la atención de pacientes, junto con descartar que haya respondido a las presiones de las clínicas privadas para introducir este cambio.

“No era posible generar un escenario de incertidumbre para las familias chilenas y, particularmente, para las mujeres por la indefinición y falta de coraje de parte de la autoridad y eso, este Ministro no está disponible para hacerlo y prefiere recibir las observaciones poco informadas de muchos, pero dar la cara y explicarle a la población que la inspiración, y la que siempre va a regir en este Ministerio, será de salvaguardar la vida de todos aquellos que la vean en riesgo”.

Junto con ello, el titular del Minsal recalcó que “estamos ocupados en poder implementar de la manera más rigurosa y estricta posible, el reglamento de esta ley a objeto que ellas, cuando se vean afectadas y con esta necesidad de hacer uso de estos servicios, lo puedan hacer en las mejores condiciones clínicas, sanitarias y humanas”.

El secretario de Estado dejó en claro que la intención de esta modificación es salvaguardar la vida de las mujeres que enfrenten estas situaciones.

“Año a año, entre 600 y 700 mujeres tienen que ser trasladadas al sistema privado a unidades de neonatología, para poder resolver problemas críticos que son de vida o muerte, tanto para ellas como para los recién nacidos. De no realizarse estos traslados, dado que nuestro sistema carece de 900 camas de neonatología, estas mujeres y sus hijos podrían fallecer”, argumentó.

Notas relacionadas








Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Si nos imagináramos a la persona que hoy tiene mayor influencia sobre el comportamiento de uno de los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados del mundo, probablemente veríamos a un ingeniero frente a una pantalla llena de códigos o a un ejecutivo en una reunión en Silicon Valley. No se nos ocurriría alguien del mundo de las humanidades. Pero la persona en cuestión es exactamente eso: una filósofa de 38 años que estudió en Inglaterra, se doctoró en Nueva York con una tesis sobre mundos con infinitos seres y que explica las ideas más complejas con la misma naturalidad con la que un niño habla de fútbol.

Angélica Errázuriz


Paulina Núñez:

Paulina Núñez: "No hay nada más valiente que lograr acuerdos"

Hace tres meses asumió como presidenta del Senado, y fue la primera mujer de derecha en hacerlo. El proceso de asentamiento en el cargo no ha sido fácil: ha marcado matices con el Gobierno, lo que le ha valido críticas incluso de sus aliados. Pero la representante de la región de Antofagasta dice no temer a la confrontación ni a los vaivenes de la política. Ya ganó, sostiene, su mayor batalla: ser madre. Y eso no le impide proyectarse más allá: asegura que se está preparando por si viene un desafío todavía mayor, la presidencia de Chile.

Daniel Lillo

España, la primavera y la dolce vita

España, la primavera y la dolce vita

Nuestro columnista se fue por un rato a Madrid y Barcelona. Volvió a España para ver y rescatar algo de lo que había dejado allá hace 26 años. Pero entre la Feria del Libro, el nuevo turismo, los escándalos políticos, el Mundial y la visita del Papa, se encontró con otra cosa. Con dos ciudades muy distintas entre sí (lo que siempre se ha sabido), pero sobre todo respecto a lo que ambas eran hace tres décadas.

Rafael Gumucio

Apruebo

Apruebo

¿Es arriesgada la apuesta? Evidente. Este proyecto es en la práctica una innovación y como todo cambio disruptivo, que rompe con las recetas antiguas, tiene un componente de riesgo. Pero no hay crecimiento sin riesgo.

Foto del Columnista Alejandro Weber Alejandro Weber