“Sigan adelante con sus luchas”: fallece Luis Larraín, ex presidente de Fundación Iguales
“Quería decirles adiós a todos, gracias por estar pendientes de lo que me pasaba y ojalá que sigan adelante con sus luchas, ya sea en la salud, en la diversidad sexual o en el ámbito que sea”, cerró en su video de despedida.
En un último video publicado en sus redes sociales, Larraín se despidió diciendo “que les ido contando sobre mi proceso de tratamiento de cáncer, estaba esperando este tercer tratamiento que llegara a Chile. Ya llegó, me aplicaron las primeras tres dosis y lamentablemente no dio resultados, sigo empeorando y en vista que no hay más tratamientos disponibles y pensando en mi calidad de vida, decidí que me seden para pasar estos últimos momentos en paz”.
“Quería decirles adiós a todos, gracias por estar pendientes de lo que me pasaba y ojalá que sigan adelante con sus luchas, ya sea en la salud, en la diversidad sexual o en el ámbito que sea”, cerró.
El ingeniero civil -hijo del ingeniero comercial y consejero de Libertad y Desarrollo, Luis Larraín Arroyo- se encontraba aquejado de un agresivo cáncer que afectaba su sistema inmune, indicando que el diagnóstico era linfoma primario de efusiones.
“Después de ocho noches de hospitalización y 14 días de exámenes, hoy por fin me confirmaron que mi derrame pleural se produjo por un linfoma primario de efusiones (PEL), un tipo muy poco frecuente y muy agresivo de linfoma no Hodgkin, es decir, un cáncer de sangre”, declaró.
“Es común en personas viviendo con VIH, trasplantadas de órganos sólidos (mi caso) y cirróticas. El pronóstico no es bueno, pero aparentemente en trasplantados es mejor que en personas con VIH“, declaró en su momento Luis Larraín.
Larraín alcanzó relevancia en 2011, cuando participó en la creación de la Fundación Iguales, junto al escritor Pablo Simonetti y el abogado Antonio Bascuñán.
La mayor parte de los chilenos cree que, para hacer nuestra música folclórica, sólo se usan algunos instrumentos de cuerdas, como guitarras y charangos, ciertos pianos, panderetas, triángulos y algunas flautas y flautines a los que se suman la quena, la trutruca y la zampoña. Casi todo importado de Europa, Asia o el Altiplano. Pero no es así. Hace siglos que existe, aunque pocos lo conocen, el instrumento más original de nuestro país: el guitarrón chileno, uno de los pocos que nació dentro de nuestras estrechas fronteras ante la urgencia de crear un sonido único y místico, de lo humano y lo divino, que nos interpretara a todos.
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No se trata de burlarse de adolescentes confundidos. Pero el punto es reconocer el síntoma y hacerse preguntas. Porque en una sociedad donde tener hijos es cada vez más costoso e incierto, y donde
ser adulto parece menos atractivo que ser mascota consentida, no sorprende que algunos prefieran el jugueteo de la jauría antes que la
complejidad de la adultez.