Un crucero de gran envergadura, equipado con helicóptero propio, desembarcando pasajeros en el Fiordo Parry y cerca de 200 turistas extranjeros recorriendo el área de Jackson, una zona protegida donde a los operadores locales se les impone estrictas limitaciones.
Esas son las situaciones que el senador por Magallanes, Alejandro Kusanovic, llevó al Senado como evidencia de lo que describió como una grave irregularidad en los fiordos y canales de la Patagonia austral chilena.
El parlamentario denunció que embarcaciones extranjeras con capacidad inferior a 400 pasajeros estarían operando en la Zona Austral en abierta vulneración de la Ley 21.774, que modificó recientemente la normativa de cabotaje marítimo y prohíbe explícitamente ese tipo de operaciones.
“Mientras hay operadores nacionales a los que se le imponen estrictas limitaciones, por otro lado, tenemos embarcaciones extranjeras que operan sin cumplir las leyes chilenas, desplazándose por nuestros fiordos y canales sin los controles correspondientes”, afirmó Kusanovic.
El empresario magallánico Alejandro Solo de Zaldívar fue quien entregó el testimonio de primera mano. “Me interné en el Fiordo Parry y me encontré con un crucero de gran tamaño desembarcando pasajeros, incluso equipado con helicóptero”, relató, añadiendo que en el sector de Jackson —área protegida— encontró cerca de 200 turistas extranjeros en tierra sin mayores restricciones.
Denuncia formal y llamado a la DIRECTEMAR
Kusanovic informó que ya realizó una denuncia ante la autoridad marítima y exigió a la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR) que ejerza sus facultades de fiscalización.
“El incumplimiento de esta ley frena el desarrollo de nuestra industria marítima regional y nacional”, sostuvo.
El senador también cuestionó el rol del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), señalando que sus autorizaciones administrativas no pueden estar por sobre la ley. Desde el sector se instó al SBAP a velar porque sus procesos de autorización se ajusten estrictamente al marco legal vigente. Según denunciantes del rubro, la situación genera una competencia desleal en perjuicio de empresas chilenas que operan bajo exigentes estándares laborales, tributarios y operacionales.
No es la primera vez que el tema llega al debate público. En el Proyecto de Acuerdo N° 605 del año 2012, se solicitó la suspensión de las operaciones de “landing” para cruceros extranjeros, junto con avanzar en una regulación más estricta de estas actividades.
Kusanovic cerró con un llamado directo a las autoridades: “Es hora de terminar con las interpretaciones antojadizas y aplicar la normativa vigente de cabotaje de pasajeros, la cual no permite realizar actividades económicas durante el tránsito, menos el descenso de pasajeros que no sea exclusivamente entre puertos nacionales”.