La Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) declaró estado de “alerta máxima” y advirtió la posibilidad de un paro nacional si se concreta una nueva alza en el precio de los combustibles prevista para mediados de este mes.
El gremio, encabezado por su presidente Sergio Pérez, sostuvo una reunión con el Ministerio de Hacienda, donde expresó su preocupación por la situación económica del sector, especialmente de los pequeños y medianos transportistas, quienes aseguran no tener capacidad para absorber nuevos incrementos de costos.
Según la CNTC, el principal problema radica en el descalce financiero que enfrenta la industria, ya que los transportistas deben pagar el combustible de forma inmediata, mientras que los pagos por sus servicios pueden tardar hasta 90 días en ser recibidos, lo que genera una fuerte presión sobre su capital de trabajo.
“No puede aumentar un peso más el precio de los combustibles. Eso haría completamente insostenible la operación del transporte de carga”, dijo Pérez.
El gremio acusó además el incumplimiento de compromisos previos por parte del Ejecutivo y exigió tres medidas principales:
- Mecanismos de contención: Implementar herramientas reales que frenen el impacto de las alzas en el bolsillo de los transportistas.
- Transparencia de mercado: Acciones concretas ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para investigar posibles irregularidades en la cadena.
- Actualización del ICT: Modernizar el Índice de Costos del Transporte para que refleje fielmente los gastos operativos y permita ajustes de tarifa justos frente a los generadores de carga.
Desde la organización señalaron que, si no se adoptan soluciones concretas y se materializa una nueva alza en los combustibles, la paralización a nivel nacional sería inevitable, lo que podría afectar el transporte de carga y el abastecimiento de productos en el país.
“Si el Gobierno no cumple los compromisos asumidos y se concreta una nueva alza, el paro será inevitable”, sentenciaron.