Los números no dan. Esa es la evaluación de la Oficina del Presidente Electo (OPE) respecto al proyecto de Financiamiento Para la Educación Superior (FES) impulsado por el Gobierno de Gabriel Boric.
A pesar de que el mandatario ha emplazado públicamente a que la oposición se abra a un acuerdo antes de que termine su periodo y así sacar el proyecto —uno de los más emblemáticos de su administración por ser una bandera histórica del Frente Amplio—, lo cierto es que en la alianza de Gobierno ya se sabe que la reforma no verá la luz antes del 11 de marzo.
Hoy el proyecto se encuentra en la Comisión de Educación del Senado, misma instancia que el proyecto de Sala Cuna Universal y, por ende, misma traba para el Ejecutivo: el senador Gustavo Sanhueza (UDI) se niega a tramitar un proyecto que, considera la oposición, está desfinanciado.
Consciente de este escenario, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, ya entregó el proyecto a la futura administración, diferenciándose del tono de Boric.
Tras la reunión bilateral que sostuvo con su sucesora, María Paz Arzola, el titular del Mineduc aseguró esperar que el próximo gobierno siga adelante con la tramitación del proyecto.
Hoy, en conversación con radio Duna, Cataldo profundizó en sus expectativas en torno al proyecto asegurando que el proyecto es “ineludible” para la administración de Kast y que los marcos del actual proyecto deben mantenerse para continuar la discusión.
“Lo que dice el Presidente Boric es cierto, que da lo mismo si el proyecto lo firma Gabriel Boric o José Antonio Kast, y si la otra firma es de María Paz Arzola o de Nicolás Cataldo, lo que sí es claro es que si no cambiamos el CAE, la presión que se le va a meter al resto de la trayectoria educativa, parvularia y escolar, se hace insostenible”, emplazó el ministro.
Futuro gobierno descarta seguir adelante con el FES
Si bien la futura ministra Arzola no se ha pronunciado sobre el FES, otras autoridades ya han abordado tanto en la interna como en público la posición de la administración entrante respecto al proyecto. ¿La conclusión? La iniciativa es inviable financieramente.
En la OPE aseguran compartir la interpretación realizada por la Contraloría en noviembre del año pasado cuando cuestionó el registro contable que el Gobierno le estaba dando al FES.
Según indicó el ente fiscalizador a través de un dictamen, el nuevo instrumento de financiamiento implica necesariamente un gasto para las arcas fiscales, por lo que no puede ser entendido como un “activo” que fue la calificación que le dio Cataldo junto a Javiera Martínez, directora de la Dipres.
Sumado a ello, hay otros dos factores relevantes: la estrechez fiscal —que se confirmó tras el déficit del 3,6%— que hace imposible comprometer ese nivel de recursos, y el espíritu de un “gobierno de emergencia” que no comprende una reforma a la educación superior como algo urgente.
El futuro ministro de la Segpres, José García Ruminott, abordó la propuesta y adelantó que la futura administración no se comprometerá con su éxito.
“El proyecto del Gobierno para fin al CAE ha sido revisado detalladamente por el ministro (de Hacienda) Jorge Quiroz. Y aunque es un proyecto que se presentó para disminuir el gasto fiscal y producir ahorro fiscal, la conclusión a la que hemos llegado es que los números no dan”, apuntó García, aún senador.
Y sentenció: “No sigamos impulsando iniciativas que no están debidamente financiadas”.