Jorge Heine, ex embajador de Chile en China durante el gobierno de Michelle Bachelet, dejó ver la gravedad de las sanciones de Estados Unidos a funcionarios públicos, calificándola como “insólita”.
Heine, quien fue uno de los impulsores del cable submarino de fibra óptica que buscaba unir a Valparaíso con Hong Kong, declaró a CNN Chile que “es una situación insólita, por varias razones. Primero, no hubo cuidado en las formas”.
El diplomático recalcó que “la sanción que se está aplicando no es por una medida de política pública. Lo que hay son estudios que se están realizando, puesto que el Gobierno de Chile no ha tomado una decisión al respecto”.
Sobre la cuestionada iniciativa, el ex embajador recordó que la planteó en 2016 en medio una visita de autoridades chilenas a China y, a pesar de firmarse un memorándum de entendimiento para un estudio de factibilidad, finalmente fue desechada en 2019 por Sebastián Piñera.
Al respecto, Jorge Heine dejó en claro que no existe un cable submarino que conecte de manera directa a Asia con América del Sur, como sí sucede con la parte norte del continente.
“Las comunicaciones con Asia en este momento tienen que ir desde Santiago hacia Norteamérica, lo que es largo, caro y engorroso. Entonces, este cable, la verdad, es que le conviene enormemente a Chile”, expresó.
Para el ex representante de Chile en China, las sanciones estadounidenses tienen un solo objetivo: “Estados Unidos lo que quiere es mantener un monopolio sobre las comunicaciones digitales de Chile y de otros países. Yo, la verdad, soy una persona que cree en la competencia, no creo en los monopolios”.
“¿Por qué hay que darle el monopolio a empresas norteamericanas en materia de comunicaciones digitales? A mí me parece que es bueno que haya compañías de otros países que instalen sus cables y que compitan entre sí, y veamos quién es el mejor. Yo creo que de eso se trata”, puntualizó.