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Efectivamente, y aunque el decreto estuvo firmado, el proyecto de cable chino aún debía enfrentar una nutrida permisología

Según pudo conocer EL DÍNAMO, el cable de fibra óptica chino debía ser aprobado por 12 instituciones en distintos ámbitos, incluyendo el Ministerio de Defensa, el de Vivienda y la Municipalidad de Valparaíso.

“El proyecto estaba en fase inicial”. Esa ha sido la defensa del Gobierno respecto al actuar del ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, en la tramitación de la licitación del proyecto de cable submarino que conectaría las costas de Chile y China. 

Lo que no mencionó el Ejecutivo en los primeros días es que Muñoz dio luz verde a la licitación el pasado 27 de enero, decisión de la que se retractó dos días después luego de que un representante del gobierno norteamericano alertara a la Subtel de posibles “riesgos de seguridad”.

Sin embargo, en el Gobierno y el Ministerio de Transportes se defienden argumentando que incluso habiendo tomado razón del decreto Contraloría  —cosa que no ocurrió—, al proyecto aún le quedaba sortear 12 barreras. 

¿Cuáles son esas etapas? Según pudo conocer EL DÍNAMO, el cable de fibra óptica chino debía ser aprobado por instituciones en distintos ámbitos, incluidos dos ministerios y la municipalidad de Valparaíso. 

De hecho, si es que Transportes hubiese aprobado el documento, el proyecto de la empresa China Mobile International (CMI) debía enfrentarse inmediatamente a la llamada permisología. Esto, puesto que a la licitación le sigue el respectivo estudio de impacto o evaluación de impacto ambiental que debe ser evaluado por el SEA

Luego, entra el Ministerio de Defensa, en particular, la Subsecretaría de Fuerzas Armadas a cargo, actualmente, del PC, Galo Edelstein. Esa repartición está a cargo de evaluar el proyecto y otorgar la respectiva concesión marítima que permita los trabajos en las aguas chilenas. 

En todo caso, los permisos correspondientes a los mares chilenos se extienden más allá de la Subsecretaría: el SHOA debe autorizar las actividades de investigación tecnológica marina; las capitanías de puerto está a cargo de los informes de zarpe y recaladas; y la Dirección General del Territorio Marítimo debe visar un permiso de Ocupación Anticipada (POA) y Permiso de Escasa Importancia (PEI) para iniciar obras de instalaciones en terreno de playa.

La dirección de vialidad y la Superintendencia de Electricidad también deben dar el correspondiente permiso para los trabajos en caminos.

En una última etapa entra el Municipio, en este caso, el de Valparaíso, hoy liderado por la frenteamplista Camila Nieto, que debe entregar un permiso municipal para trabajos en bien nacional de uso público.

Asimismo , el Serviu regional suele entregar en estos casos permisos de rotura y reposición de pavimentos dentro de zona urbana, a lo que sigue la aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales para la autorización de intervención en zona típica.

Por último, la Dirección de Obras Municipales debe dar luz verde para la edificación de la estructura de la obra y el Minvu otro permiso de obra preliminar. Solo en ese punto, aseguran desde el Gobierno, las obras del cable submarino podrían comenzar

Ahora, con el proyecto paralizado a raíz de la crisis diplomática, la licitación quedará en manos de Louis Grange, ministro de Transportes nombrado por Kast.

De acuerdo a fuentes del Ministerio encabezado por Muñoz, durante esta jornada se traspasará la información al futuro ministro, incluido el paso a paso institucional que debe sortear el proyecto si es que la administración de José Antonio Kast decide seguir adelante.

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