La Cámara de Diputados despachó al Senado el proyecto de reforma al sistema político, el cual deberá enfrentar su tercer trámite legislativo, luego que la Corporación rechazara dos normas, entre las que destaca la excepción para los partidos en disolución.
Esta norma permitía la fusión de las colectividades que debían disolverse tras el último proceso electoral, pero que contaban con al menos un diputado o un senador electo, con partidos legalmente constituidos que hayan obtenido, a nivel nacional, el 5% de los sufragios válidamente emitidos o que tengan, a lo menos, cuatro parlamentarios.
Legisladores de diversas bancadas acusaron que este articulado era “un traje a la medida” para los partidos que tienen que ser disueltos, como Evopoli, FRVS o Demócratas, además de establecer otra vez el sistema binominal, ya que solo los grandes partidos tendrían la posibilidad de absorber a los más pequeños.
Reforma al sistema político y representatividad
La reforma al sistema político también establece que los partidos políticos existirán legalmente si se constituyen en al menos 8 regiones del país. Para ello requieren contar con la firma de un 0,3% del padrón electoral definitivo de la última elección de diputados.
Sin embargo, esta norma no estuvo exenta de críticas, ya que se apuntó que no era suficiente para enfrentar los problemas de gobernabilidad del sistema político.
Además, se rechazó que se establezca un plazo de 210 días para que los partidos políticos actualmente constituidos puedan reunir la cifra mínima de afiliados para mantener su legalidad (50% de las firmas requeridas para su constitución), manteniendo el límite impuesto por el Senado, de 18 meses.
En tanto, se aprobó darle rango legal a los comités parlamentarios y establece como infracción grave a la disciplina interna el incumplimiento de los acuerdos adoptados por el comité del que formen parte diputados o senadores, aunque no perderán sus asignaciones si dejan la instancia.