Este jueves la Cámara de Diputados tuvo hoy su última sesión antes del cambio de mando y en paralelo juraron esta jornada los diputados que tomarán posesión del cargo el próximo 11 de marzo. Sin embargo, la corporación se despidió no sin dejar una última polémica protagonizada por la asociación de trabajadores del Congreso y los Republicanos, partido del futuro gobernante.
La controversia radica en el último proyecto de la tabla de este jueves que debía votarse en la Sala de la Cámara. La iniciativa, impulsada por la Asociación de Trabajadores Parlamentarios de la Cámara de Diputadas y Diputados, decía relación con la regulación de las causales de término de contrato de trabajadores.
Según acusan desde la organización de trabajadores parlamentarios, unas 1.400 personas corren riesgo de terminar contrato sin certeza respecto al cobro del Seguro de Cesantía al término de los periodos parlamentarios y tener objeciones en notarías al momento de tramitar los finiquitos.
¿El motivo? Bajo la ley actual los asesores y profesionales que prestan servicios en la Cámara no se rigen bajo el Código del Trabajo común, pero tampoco son considerados funcionarios públicos.
El vacío legal también afectaría a funcionarias con pre o postnatal ya que sus contratos finalizan el 10 de marzo.
“Es inaceptable que, después de cuatro años de trabajo, se nos deje para el final de la tabla. Mis colegas embarazadas se irán a sus casas con los bolsillos vacíos este 11 de marzo si no se actúa ahora”, señaló el presidente de la Asociación, Bastián Espinosa.
Y acotó: “Logramos un acuerdo y lamentablemente no pudimos tener la unanimidad para tramitar este proyecto. Hoy día, más de 1.400 funcionarios parlamentarios y parlamentarias se van a quedar sin poder cobrar su seguro de cesantía”.
Si bien en la Comisión del Trabajo se aprobó por unanimidad la iniciativa, hoy no se logró la unanimidad para votar el proyecto.
Según fuentes del Congreso, los responsables de trabar la iniciativa fueron los republicanos que en cuatro ocasiones se negaron a dar la unanimidad para votar.
De hecho, dicen las mismas fuentes, diputados del Partido Republicano transmitieron que el proyecto “no era un tema relevante” y que su intención es ingresar indicaciones.
En la corporación la sensación es que los Republicanos han trabado el tema ya que sus asesores no están contratados por la Cámara, sino que presta asesorías a través de otras figuras de contratación.