“(Kast) lleva menos de una semana, pero evidentemente lo que ha pretendido es que se note el cambio de mando”, decía el martes de esta semana Ximena Jara, experta en comunicación política y exjefa de contenidos de Michelle Bachelet, durante su segundo gobierno, en conversación con el programa Turno.
Y de paso, enumeraba el denominado “copamiento de agenda” que el gobierno de José Antonio Kast ha buscado marcar en sus primeros días en el poder: el Plan de Reconstrucción Nacional que limitaría la gratuidad a menores de 30 años y bajaría el impuesto corporativo, la reducción del 3% del presupuesto de cada ministerio, el retiro del proyecto de negociación ramal del Congreso y de 43 decretos ambientales que, entre otras materias, protegen al pingüino de Humboldt y a la ranita de Darwin, y del Plan Nacional de Derechos Humanos 2026-2029 para someterlos a revisión.
El despliegue también ha incluido una cuidada performance de Kast, como cuando dio una vocería a pocos metros del paso fronterizo Chacalluta en el norte del país y de fondo, se observaban retroexcavadoras trabajando en la zanja que forma parte del Plan Escudo Fronterizo. A ello se suma que, recién instalado en La Moneda, en una entrevista a Canal 13, Kast anunció que estaba estudiando el indulto a uniformados que fueron condenados por delitos cometidos en el estallido social.

“Esto de ocupar todos los espacios tiene que ver también con una estrategia que es de manual, de Steve Bannon, Flood The Zone, que quiere decir vamos a pegar en todos los frentes y vamos a parar un par de monos de paja, que llamen la atención y que van a ocupar a la oposición -que hemos sido bastante reactivos a eso- vamos a tirar dos, tres cosas que van a hacer que la oposición responda a esas dos, tres cosas y mientras tanto vamos a estar haciendo otras cuestiones que tienen más implicancia administrativa”, explicó Jara, de militancia socialista.
El propio Steve Bannon, el jefe de estrategia de Donald Trump, definía así esta táctica hace siete años: “La verdadera oposición son los medios de comunicación. Y la manera de lidiar con ellos es inundar la zona (flood the zone)”.
En febrero de este año, Bannon ratificó su adhesión a esta teoría y dijo: “Simplemente es abrumar a la oposición (…) Eliges todas las diferentes áreas en las que vas a incursionar y simplemente das con el martillo. Son órdenes ejecutivas, acciones ejecutivas”.

En conversación con EL DÍNAMO, el fundador y gerente general de Panel Ciudadano, Juan Pablo Lavín advierte: “Hay similitudes claras en el efecto, aunque no estoy seguro de que estemos frente a una copia deliberada de esa estrategia. Kast prometió un gobierno de emergencia, y un gobierno de emergencia, por definición, actúa rápido, se despliega en muchos frentes y termina copando la agenda. Eso produce un resultado parecido a Flood the zone”.
“Donde sí se parece más es en el uso del símbolo: imágenes como la zanja fronteriza pesan mucho más en la opinión pública que cualquier discusión técnica, y ahí hay una comprensión muy clara de cómo dominar el relato”, apunta.
La exdirectora de Comunicaciones de la Presidencia, durante el perido de Gabriel Boric, y hoy socia directora de Criteria, Tatiana Klima reflexionó en diálogo con este medio sobre las similitudes y diferencias con la estrategia Trump. “Son evidentes las similitudes, aunque tiene sus componentes que la hacen muy diferente. Trump partió inundando la zona con medidas que impactaban al mundo completo, nosotros no tenemos ninguna posibilidad“, sostiene.
“Es diferente en el sentido que el gobierno ha logrado copar la agenda, péro los temas no son tan simples. ¿Dónde hay una similitud más grande? En la retirada de decretos. Lo que podemos ver hasta hoy día es que es un acto comunicacional y eso te lo comprueba la rápida toma de razón sobre el decreto de la rana de Darwin, que se retiró de Contraloría pero que luego ingresó exactamente igual que como estaba con el expresidente Boric”, añade Klima.
La respuesta de la oposición
La actual oposición ha entrado al debate. El anuncio de los indultos fue calificado como una contradicción en el relato del “gobierno de emergencia” por la presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez. Desde el Partido Comunista advirtieron que acudirán al Tribunal Constitucional si prosperan los límites de la gratuidad. En el PS, el diputado Daniel Manouchehri, al criticar el Plan Nacionald de Reconstrucción comentó que “Kast pretende ser el ‘Milei chileno y la agenda legislativa que pretenden enviar a este Congreso no es más que un verdadero turbazo legislativo”.
Sin embargo, el bloque opositor ha respondido en medio de un escenario de reacomodo. Tras el fracaso del acuerdo con el PDG y la DC para presidir la Cámara y tomar las comisiones claves, la oposición se quedó con el control de sólo dos comisiones. En el Senado, aún no se define en manos de quiénes quedarán las comisiones legislativas y se ha advertido un quiebre en el diálogo entre la DC, el FA y la FREVS con sus pares del Socialismo Democrático.

“La oposición se ha visto bastante aturdida. Pero no solo por mérito del gobierno, también porque aún está procesando su derrota y no logra ordenar una respuesta común. Frente a una agenda tan intensa, corre el riesgo de transformarse en comentarista del gobierno en vez de alternativa al gobierno. Creo que debiera hacer exactamente lo contrario a lo que está haciendo; no puede intentar responder a todo”, reflexiona Lavín.
Klima, por su lado, asevera que “la oposición no puede replegarse. Tiene que ser responsable. Acciones como la del diputado Manouchehri oficiando a la Contraloría porque la primera dama sirvió comida en el casino, no ayudan mucho”.
“Pero la oposición no puede restarse de conversaciones que son importantes para el país. Debe encontrar el tono. Tiene una misión que es importante, que las cosas que se legislen sean realmente un beneficio para todos. La oposición tiene liderazgos articuladores, no hay uno solo. El PC tiene a la excandidata Jara, el Frente Amplio tiene a Gonzalo Winter, a Beatriz Sánchez, lo que pasa es que aún no toma cuerpo. Y en el intertanto hay que preocuparse de eso y menos de hacer noticia. Esa es la tarea que tiene hoy la oposición”, reflexiona.
¿Es sostenible copar la agenda e inundar la zona a largo plazo?
Con todo, inudar la zona tiene sus riesgos a largo plazo. “Si ellos tienen cosas concretas que mostrar, (la estrategia) se va a alargar, porque a la gente le interesa ver cambios. Si hay una correlación entre lo que se dice y lo que se muestra, es probable que dure más, pero no es viable por sí sola a largo plazo. La gente está esperando cosas efectivas y rápidas”, comenta Tatiana Kilma.
Lavín, a su vez, coincide en que mantener este tono “en el largo plazo es mucho más difícil”. “La narrativa de la emergencia sirve para instalar un gobierno, pero no para sostenerlo indefinidamente. Al principio ordena, justifica la velocidad y transmite control. Pero después pierde novedad, se desgasta, y la ciudadanía empieza a pedir menos anuncio y más resultado. Además, gobernar en modo urgencia permanente tiene un costo. Si todo es excepcional, nada termina siendo excepcional. Y si a eso se suma que algunas decisiones empiezan a tocar el bolsillo o derechos sensibles, el efecto puede ser inverso… Lo que hoy transmite energía mañana puede generar cansancio o rechazo”, acotó.