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Ruptura en el PPD, en la previa de su elección interna: disidentes acusan presiones indebidas y amenazan con llevar su caso a la justicia electoral

A dos semanas de cerrar un acuerdo de unidad, el PPD enfrenta su primera crisis interna: acusaciones cruzadas entre girardistas y sus detractores, un audio comprometedor y la amenaza de llevar la disputa a la justicia electoral.

Finalmente, la lista de unidad presentada para la directiva del PPD no logró su objetivo. A dos semanas del acuerdo que posicionó a Raúl Soto como presidente del partido y Sebastián Vergara como secretario general, en el partido se abrió una grieta que amenaza con llevar la elección a la justicia electoral. 

La pugna se aloja en la elección de la directiva regional de la Región Metropolitana. Según acusó un grupo de militantes encabezados por Cristóbal Barra (actual vicepresidente y candidato a continuar en el cargo) y Fabio Salinas, aspirante a presidir la directiva regional, el histórico líder y fundador del PPD, Guido Girardi, habría ejercido presiones indebidas sobre miembros de la lista para intentar bajarla

Según acusan desde el círculo de Barra y Salinas, el tribunal supremo del partido estaría preparando una resolución para bajar a toda la lista regional encabezada por Salinas, pese a que fue declarada admisible. Esto favorecería a la lista “de unidad” apoyada por Girardi y por el presidente del TS del PPD, Nicolás Camús, que casualmente es primo del exsenador. 

Contamos con testigos dispuestos a declarar que Guido Girardi y el exministro Jorge Insunza han estado propiciando amedrentamientos y presiones indebidas contra integrantes del partido, candidatos y dirigentes, para condicionar el resultado del proceso electoral interno (…) Eso no es política y, obviamente, no es democracia. Hemos sido testigos de prácticas que traicionan cada valor que le dio origen a este partido”, acusó el grupo de militantes a través de un comunicado. 

Las supuestas víctimas de esas presiones, según pudo conocer EL DÍNAMO, serían Rubén Darío Salas y Viviana Molina, quienes figuran como secretario y tesorera respectivamente. Ambos, según comentan fuentes del partido, habrían sido contactados por el entorno de Girardi para bajar su candidatura y así dejar invalidada la lista al no tener los integrantes suficientes. Tanto Salas como Molina se negaron. 

Sin embargo, otra integrante de la lista, Orfilia Castro, habría decidido declinar su candidatura. En un audio al que tuvo acceso este medio, la excandidata a vicepresidenta señala que recibió reiterados llamados en los que fue objeto de presiones y agrega finalmente que “la necesidad tiene cara de hereje”. Esta última frase, aseguran militantes del PPD, se debe a que a Castro se le habría ofrecido un cargo en la municipalidad de Lo Prado, donde el jefe de gabinete del alcalde Maximiliano Ríos (PPD) es Patricio Muñoz, quien compite en la lista rival.

La tensión en el partido llegó a tal punto que el secretario de la comisión nacional electoral del PPD, Gonzalo Navarrete, amenazó con renunciar si el TS invalida la lista disidente. Y algunos de quienes la impulsan anunciaron que acudirán a la justicia electoral para dirimir el conflicto.

La disputa por la secretaría general como telón de fondo

La arremetida de Barra y Salinas, dicen desde el entorno de Girardi, tiene otra razón: la fallida candidatura a la secretaría general de Barra, quien fue bajado a último minuto en la elección interna. 

Tal como lo adelantó EL DÍNAMO, Barra fue elegido por Girardi y Jaime Quintana, actual presidente del partido, para acompañar a Soto en la directiva nacional. Sin embargo, la presión de dirigentes históricos —debido a una vieja condena por hurto que registraba Barra— hizo que se acordara que Sebastián Vergara ocupara el puesto de segunda autoridad del PPD. 

Esto, dicen cercanos al expresidente del partido, habría desencadenado la ofensiva de última hora. 

En el PPD muchos se muestran extrañados de la disputa pues, afirman, Girardi apoyó hasta último momento a Barra en su intención de ser secretario general e incluso propició que siguiera como vicepresidente en desmedro de José Toro, actual secretario general, quien cedió su cupo para asegurar que no se quebrara la interna del partido.

Con todo, en el girardismo apuntan a un desconocimiento del acuerdo y a una “venganza personal” por parte de Barra, a la vez que niegan cualquier tipo de injerencia, presión o amedrentamiento por parte del exsenador en la elección interna regional. “La participación de Guido fue hasta el acuerdo por la mesa nacional, él luego se desligó y no está participando de la elección”, comenta a este medio una fuente enterada de la pugna interna. 

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