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El debate que instaló Fernando Barros sobre el Convenio 169 de la OIT

Mientras en la oposición calificaron los dichos del titular de Defensa como “una estupidez”, desde el oficialismo valoraron que haya puesto el tema sobre la mesa.

Tanto en la oposición como en el oficialismo reaccionaron a las declaraciones de Fernando Barros sobre el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El titular de Defensa, en una entrevista con DF MAS, calificó el tratado como uno que “divide” al país y como un “riesgo”, por lo que planteó la posibilidad de que “sacar” a Chile.

Su postura fue refrendada por el biministro Claudio Alvarado, quien dejó en claro que dicho convenio al que nuestro país se sumó en 2009 se “respeta” y confirmó que como Gobierno no van a “innovar” al respecto.

Las palabras del ministro Barros sobre el Convenio 169 de la OIT generó todo un debate en el mundo político, generando reacciones tanto en la oposición como en el oficialismo.

Desde el Partido Republicano, el diputado Alejandro Riquelme se declaró a favor de los dichos del secretario de Estado. “Creo firmemente que reconocer y respetar nuestros orígenes jamás puede significar establecer diferencias o privilegios entre chilenos, en razón de su etnia. Chile es una sola nación y todos quienes la integramos debemos tener la misma dignidad, mismos derechos y las mismas obligaciones“, indicó.

“Ningún chileno debería recibir privilegios ni sufrir discriminaciones por su apellido, ascendencia u origen étnico. Lamentablemente, el Convenio 169 de la OIT y la Ley Lafkenche se han apartado de ese principio, estableciendo diferencias que se deben revisar“, añadió.

Desde Renovación Nacional, la diputada Ximena Ossandón señaló que si bien el convenio tiene “externalidades negativas”, este es un debate que tiene que darse “a nivel de Estado”.

La diputada Gloria Naveillán (PNL) le pidió al presidente José Antonio Kast que revise los tratados “como corresponde”, ya que “acá lo importante es reconocer la soberanía que tiene el pueblo de Chile para revisar en determinado momento los pactos firmados, de acuerdo a lo que Chile considera que está en condiciones de cumplir o que ya no está en condiciones de cumplir”.

Javier Olivares (PDG), en tanto, postuló que el ministro Barros puso sobre la mesa un debate sobre el Convenio 169 que el país “no puede seguir evitando” y que dicho pacto debe ser revisado “con seriedad y sin complejos”, sobre todo si su aplicación termina entregando “privilegios, trabas para el desarrollo o diferencias entre chilenos por razones de origen étnico”.

Llamado al Gobierno a “ordenarse”

Desde la oposición, el diputado Héctor Ulloa (IND-PPD), calificó la postura de Fernando Barros como “una estupidez” ya que desconoce la historia y la realidad del país, puesto que el Convenio 169 “reconoce que en Chile existen pueblos indígenas con derechos, algo que el Estado chileno se comprometió a respetar hace casi 20 años”.

“Que un ministro de Defensa hable de esto como una amenaza a la seguridad nacional es gravísimo e irresponsable. Salir de un tratado internacional tiene consecuencias serias para Chile. Exijo que el Gobierno aclare si esto es una opinión personal del ministro o la posición oficial del Ejecutivo”, agregó.

El diputado Marcos Barraza (PC) aseveró que “lo dicho por el ministro Barros es lamentable y grave, pero es coherente con el rumbo que ha tomado este Gobierno desde que asumió, debilitando derechos y convirtiendo conflictos sociales en asuntos de seguridad”.

Desde el Frente Amplio, su presidenta, la diputada Gael Yeomans, sostuvo que “el ministro de Defensa de Chile calificó los derechos de los pueblos indígenas como un riesgo para el país y confirmó que los ve como una amenaza en materia de Defensa. Cuando el Estado trata a una parte de sus ciudadanos como enemigos internos cruza una línea que Chile ya conoce. Y esa línea no se puede volver a cruzar”.

En tanto, el senador Pedro Araya (PPD) hizo un llamado al Gobierno a “ordenarse de una vez. No es razonable que un ministro abra un debate sensible, comprometa políticamente al Ejecutivo y luego La Moneda tenga que desmarcarse o aclarar que sus palabras fueron personales“.

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