La preocupación por el cuidado y el bienestar de las personas para la Achs no termina con la jornada laboral. También se construye en los espacios cotidianos, en el tiempo compartido y en los momentos de encuentro comunitario. Con esa convicción, la Achs junto a municipalidades de la Región Metropolitana y de O’Higgins han desarrollado durante este verano “Segurito bajo las estrellas”, una iniciativa que lleva la prevención y el autocuidado a plazas y parques, combinando entretención y educación.
Alrededor de una pantalla gigante, bajo la sombra de grandes quitasoles y sentados en el suelo sobre cojines y alfombras, niñas y niños han podido aprender gracias a las aventuras de Segurito, disfrutando junto a sus familias contenidos de prevención en un entorno cercano y lúdico, con stands de popcorn, frutas y agua para todos los más de 1.400 asistentes que han participado de este ciclo.
“En la Achs queremos hacer de Chile el país que mejor cuida a las y los trabajadores y sus familias, por lo que la seguridad y la prevención son ejes clave para generar un impacto real en la calidad de vida y el bienestar de las personas. Este propósito avanza con acciones concretas e instancias de colaboración como esta, que nos permiten aportar a la construcción de una cultura de prevención en el país”, señaló Paulina Calfucoy, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la Achs.
En sus 11 funciones ya realizadas durante febrero, y que recibieron hasta 350 asistentes por fecha, “Segurito bajo las estrellas” se ha consolidado como una experiencia gratuita y entretenida, que busca generar conciencia temprana sobre la importancia del autocuidado. A través de los capítulos de la serie de Segurito y actividades recreativas que incluyen también la participación de un mago, las familias acceden a contenidos educativos en un formato participativo, reforzando hábitos que se pueden adoptar de manera fácil en sus rutinas.
“El impacto de este proyecto se explica por su capacidad de generar cambios concretos en la vida de las personas. Cuando una familia incorpora hábitos de autocuidado, se protege a sí misma y también contribuye a comunidades más seguras y saludables”, explicó Calfucoy, agregando que “preocuparse hoy de la educación preventiva entre los niños es un compromiso de largo plazo con un país más seguro, donde el autocuidado sea parte natural del día a día”.
De esta manera, este ciclo de “Segurito bajo las estrellas” se consolida como una experiencia que demuestra cómo las acciones preventivas orientadas al bienestar de las y los trabajadores pueden acercarse a la comunidad a través de la cooperación público-privada, transformando los espacios públicos y de encuentro en instancias de fortalecimiento de una cultura que cuida a las personas y sus familias y beneficia al país.