Secciones
Redes

Por Twitter notifican a ganadores del Nobel de la Paz

Luego de varios intentos infructuosos por contactar a la OPAQ, finalmente la organización pudo hablar telefónicamente con el Comité Noruego, aunque varias horas después de lo planeado.

Diversos comentarios produjo el intercambio de mensajes vía Twitter ocurrido esta mañana, entre una cuenta de la red social asociada con el Comité del Premio Nobel y los ganadores del Premio Nobel de la Paz 2013, la Organización para la Prevención de las Armas Químicas (OPAQ).

“Por favor contáctenos en @Nobelprize_org estamos tratando de comunicarnos con su oficina”. Un esfuerzo que aparentemente no funcionó, ya que tras un par de tuiteos donde se anunciaba la intervención de Geir Lundestad, secretario del Comité Nobel noruego, aún no lograban contactar a la OPAQ.

(“La transmisión en vivo se ha terminado. Todavía estamos tratando de encontrar a @OPCW“)

Los usuarios de la red se lo tomaron con humor. El periodista Daniel Fisher bromeó diciendo: “Apuesto a que Malala sí habría contestado el teléfono“, en alusión a Malala Yousafzai, la niña pakistaní cuyo nombre sonó fuerte como uno de los posibles candidatos al Nobel de la Paz de este año.

  Finalmente, y tras varias horas, el Comité Nobel logró entrevistar telefónicamente a un representante de OPAQ.

La misma Organización para la Prevención de las Armas Químicas aclaró luego que ya se había contactado con el Comité y agradeció los mensajes y “la preocupación de todos”.

 

La Fundación Malala, a su vez, felicitó a la OPAQ  “por ganar el Nobel de la Paz y por su maravilloso trabajo por la humanidad. Estamos honrados de haber sido nominados”.

Notas relacionadas








Cuando la política redefine la técnica tributaria

Cuando la política redefine la técnica tributaria

Más que el resultado de un diseño técnico cuidadosamente elaborado, la nueva disposición refleja el desenlace de una negociación política en la que cada actor procuró resguardar sus propios objetivos. Y, como suele ocurrir en política tributaria, las convicciones técnicas terminaron cediendo espacio a las concesiones propias de todo acuerdo.

Foto del Columnista Germán R. Pinto Perry Germán R. Pinto Perry