La llegada de un río atmosférico a la zona centro y centro norte del país podría configurar una verdadera “tormenta perfecta”, producto de la coincidencia de diversos fenómenos meteorológicos y oceanográficos que actuarán simultáneamente sobre el territorio. Así lo advirtió la geógrafa y académica del Departamento de Geografía de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, María Victoria Soto, especialista en gestión del riesgo de desastres.
Según explicó, el escenario más complejo se concentrará en el borde costero, donde el sistema frontal llegará acompañado de abundantes precipitaciones, fuertes vientos, marejadas y un período de pleamar asociado al ciclo lunar.
La especialista señaló que este escenario representa una especial preocupación para la Región de Valparaíso, donde existen playas arenosas estrechas y numerosos sectores urbanos emplazados muy cerca de la línea de costa.
“Las olas podrían sobrepasar las barreras naturales, erosionar las playas e inundar las costaneras, especialmente en aquellos sectores donde la ocupación urbana se encuentra muy próxima al borde costero”, indicó.
Riesgo de inundaciones en la cuenca de Santiago
Pero los efectos del sistema frontal no se limitarían al litoral. María Victoria Soto advirtió que las intensas precipitaciones previstas para varios días consecutivos también podrían reactivar cuencas y zonas inundables en el valle de Santiago.
Entre los sectores que identifica como más vulnerables se encuentra la cuenca del Estero Lampa, cuyo amplio lecho de inundación ha sido progresivamente reducido por el crecimiento urbano.
La académica agregó que comunas como Lampa, Batuco, Pudahuel y algunos sectores bajos de Colina podrían experimentar anegamientos debido a sus características geomorfológicas.
“Estamos hablando de antiguos humedales y lagunas que fueron rellenados e impermeabilizados. Con precipitaciones de esta magnitud es muy probable que esos sistemas vuelvan a comportarse como originalmente lo hacían, favoreciendo el ascenso de las napas subterráneas y la formación de grandes espejos de agua”, explicó.
La especialista recordó que una situación similar ocurrió durante las intensas lluvias registradas en agosto de 2002, cuando extensas áreas volvieron temporalmente a su condición natural.