Secciones
Redes

Twitter papal llega a 10 millones seguidores, de ellos 4 millones en español

La cuenta oficial @Pontifex se divide en varios idiomas. En español tiene 4 millones de seguidores, en inglés 3,1 millones y en italiano, 1,4 millones.

La cuenta @Pontifex del papa Francisco en la red social Twitter alcanzó ayer los 10 millones de seguidores con esta frase: “Queridos seguidores he sabido que ya sois más de 10 millones!. Os agradezco de corazón y os pido que sigáis rezando por mí”, informan este domingo medios italianos.

Ayer, poco después de las 09,30 horas, la cuenta @Pontifex superó los 10 millones de seguidores, de los que 4 millones escriben en español, el idioma más usado.

La cuenta fue inaugurada el 12 de diciembre pasado, auspiciado por el papa Benedicto XVI, y en enero se le sumó la lengua latina a la cuenta, que obtuvo mucho éxito e interés.

El 28 de febrero, cuando el papa Ratzinger anunció su renuncia al pontificado, el número de los seguidores era de tres millones y durante la Sede Vacante, período de tiempo entre la renuncia de Benedicto XVI y la elección de Francisco (13 de marzo), la cuenta fue suspendida y reabierta el 17 de marzo.

De la cuenta @Pontifex se registran gran número de reenviados y según el presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, Claudio María Celli, se tratará de unos 60 millones de mensajes del papa que son mandados a familiares o amigos.

Notas relacionadas








Reinserción social en Chile: más institucionalidad no basta sin convicción pública

Reinserción social en Chile: más institucionalidad no basta sin convicción pública

La pregunta incómoda, entonces, no es si Chile necesita una institucionalidad de reinserción —eso parece fuera de duda—, sino qué tipo de reinserción está dispuesto a sostener como política de Estado, la reinserción no es políticamente rentable en el corto plazo, requiere de una inversión sostenida, con equipos profesionales especializados, coordinación intersectorial y, sobre todo, una convicción pública de que las personas que han delinquido siguen siendo sujetos de derechos.

Foto del Columnista Estela Adasme Estela Adasme