La actriz de 51 años, Javiera Contador, atraviesa un delicado momento de salud, luego de ser diagnosticada con cáncer de tiroides.
La destacada comediante se refirió a su padecimiento en el primer episodio del podcast Demasiada Información, que conduce junto a la cocinera Virginia Demaria, donde abordó el tema con el sello que la caracteriza. “Dentro de los cánceres, es un cáncer buena onda”, comentó.
En esa línea, profundizó señalando que “es un cáncer amigable. Tengo cáncer a la tiroides. Le puede pasar a cualquier persona. De verdad es súper frecuente, tiene buen pronóstico, hay sobrevida de 100%, pero igual hay que someterse a la operación. Tengo un huevito acá”, expresó mientras mostraba su cuello.
Si bien reconoció que toda intervención implica riesgos, la comediante se mostró tranquila respecto al procedimiento. “Siempre hay riesgo en estas operaciones que te toque la cuerda vocal; pero hoy tuve reunión con el equipo médico y son unos bacanes”, agregó durante la conversación.
Según explicó, el escenario es alentador. “Me dijeron que me van a someter a comité. Y si me va bien, no me queda tampoco el tajo en el cuello, sino que se van a meter por detrás de la oreja”, detalló sobre la técnica quirúrgica a la que podría acceder.
Contador también reflexionó sobre el impacto emocional del diagnóstico. “Ha sido un fin de 2025 intenso, porque la palabra siempre asusta… La vida siempre continúa. Yo me voy a operar, en el transcurso de esto (este podcast)”, afirmó la exintegrante de Casado con Hijos.
“Tengo cáncer”: Javiera Contador habla de su enfermedad, síntomas y tratamiento
De acuerdo con información de la Clínica Mayo, el cáncer de tiroides corresponde a la “proliferación de células que comienza en la glándula tiroidea, una glándula en forma de mariposa que se encuentra en la base del cuello, justo debajo de la nuez de Adán”.
Esta glándula cumple un rol clave en el organismo, ya que produce hormonas que regulan el “ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura corporal y el peso”.
De acuerdo a la entidad mencionada, el síntoma más común del cáncer de tiroides es un bulto (nódulo) en el cuello, aunque la enfermedad a menudo no causa síntomas en sus etapas tempranas.
A medida que el tumor crece, pueden aparecer otros signos como ronquera persistente, dificultad para tragar o respirar, tos constante o dolor en el cuello que a veces se irradia a los oídos.
En cuanto al tratamiento contra el cáncer de tiroides, consiste en una cirugía (tiroidectomía) para extirpar la glándula, total o parcialmente, a menudo seguida de yodo radiactivo para eliminar células cancerosas restantes, y posiblemente terapia hormonal, terapia dirigida (medicamentos) o radioterapia externa, dependiendo del tipo y etapa del cáncer. La observación cautelosa también puede ser una opción para tumores de bajo riesgo