Cada 13 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha destinada a generar conciencia sobre la importancia del descanso, además de fomentar hábitos que ayuden a mejorar la calidad de vida.
Diversos estudios científicos han demostrado que dormir bien no solo favorece el rendimiento diario, sino que también fortalece el sistema inmunológico, contribuye al equilibrio emocional y ayuda a prevenir enfermedades crónicas.
En ese contexto, el estudio Calidad del sueño en Chile y el mundo, realizado en 39 países durante enero de 2025, ubicó a Chile en el penúltimo lugar del ranking global y como el país con peor calidad de sueño en la región.
Chile, el país que peor duerme en la región: cinco hábitos que pueden mejorar tu descanso
Según los resultados, un 18% de los chilenos asegura que nunca logra dormir bien, cifra que supera el promedio mundial de 13%. Además, el 47% reconoce quedarse despierto hasta tarde utilizando el teléfono o el computador, casi 20 puntos por encima de la media global.
Asimismo, el informe también señala que las mujeres presentan mayores dificultades para descansar y son quienes más prolongan el uso de pantallas durante la noche.
Para José Ignacio Marmolejo, kinesiólogo especializado en medicina del sueño, la falta de descanso suele ser un problema subestimado. “El sueño es el principal proceso de recuperación del cuerpo. Durante la noche se regulan procesos hormonales, se reparan tejidos y se consolida la memoria. Cuando el descanso es insuficiente o fragmentado, todo el organismo se ve afectado”, explica.
El especialista añade que no solo importa la cantidad de horas dormidas, sino también la calidad del descanso. “Una persona puede dormir ocho horas, pero si no alcanza fases profundas de sueño, el descanso no será realmente reparador”, afirma.
Asimismo, advierte que el uso excesivo de pantallas antes de acostarse puede alterar los ciclos naturales del sueño, ya que la luz azul de dispositivos como celulares o computadores interfiere con la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el descanso.
Para mejorar la calidad del sueño, los expertos recomiendan adoptar algunos hábitos simples como:
- Mantener horarios regulares para dormir y despertar
- Evitar el uso de pantallas al menos una hora antes de acostarse
- Reducir el consumo de cafeína y comidas pesadas en la noche
- Crear un ambiente oscuro, silencioso y con una temperatura adecuada en la habitación.
- También se sugiere realizar actividad física de forma regular, evitando ejercicios intensos antes de dormir.
En este contexto, la tecnología también puede convertirse en una aliada del descanso, ya que actualmente existen dispositivos y aplicaciones orientados al bienestar que permiten monitorear los ciclos de sueño y apoyar la adopción de hábitos más saludables.