En tanto, también se definió que si se está en presencia de un cartel en bienes de primera necesidad, se aplicarán penas efectivas sobre los siete años y medio de cárcel para los culpables.
"No ha habido instancia de modernidad de la reforma del Estado, de la administración de justicia en Chile y la calidad de la política en Chile que no haya pasado con el apoyo, con el impulso y con la fuerza del CEP bajo la presidencia de Eliodoro Matte", aseguró.
La debacle moral de la elite empresarial es un mal chiste. Es de un patetismo de mala ópera. Es de hara kiri y tontera. En todo el resto del mundo las debacles suenan algo más épicas o glamorosas. Desde Berlusconi a Donald Trump, los "cagazos" al interior del penthouse de la productividad tiene una dosis de elegancia, aunque sea salpicado de puterío o balazos. Puede sonar a chiste repetido de Coco Legrand, con eso de que solamente en Chile pasan ciertas cosas. Pero nuestra singularidad es que justo aquí, el espectáculo del ricachón en tela de jucio, o la caída en pique de la credibilidad en la clase empresarial, no es de oro ni de luces fluorescentes. Es de papel confort.
CMPC es propietaria de Ipusa, una industria de papel higiénico, servilleta, productos sanitarios, pañales descartables de niños y toallas femeninas en Montevideo.
"Si tienes ganas de robar pues dale, para que te enseñen llámate al Ruiz-Tagle. Si tienes ganas de robar pues dale, está la papa preguntan los Matte", es parte de la letra de la pegajosa melodía.
Las empresas investigadas por haberse coludido durante más de 10 años para fijar los precios de productos derivados del papel ya empiezan a preparar sus estrategias ante el proceso que, según conocedores de las instituciones, podría tomar más de un año.
Esta decisión habría sido tomada al considerar que algunos de los involucrados serán citados a declarar, y para hacer efectiva la “delación compensada” (y evitar posibles multas) deben entregar toda la información que tienen.
En un foro desarrollado en la Sofofa, el ex mandatario de la centroderecha se mostró partidario de "endurecer las penas". Y se refirió a la situación de su amigo íntimo, Gabriel Ruiz-Tagle, presuntamente implicado en el caso del "cartel del confort".
La cifra se refiere sólo a papel higiénico, porque si se consideran compras de otros productos, como servilletas o toallas de papel, la suma podría aumentar a 50 millones de dólares.