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Expertos alertaron impacto del “efecto asado” en la contaminación durante la Copa América

Una investigación señaló “tener prueba científica” que vincula al humo de la parrilla con la calidad del aire en Santiago. El peak se podría registrar durante el partido de la Roja ante Ecuador.

A pocos días del inicio de la Copa América, torneo donde Chile buscará un soñado tricampeonato, muchos están pensando en los asados que se realizarán durante los partidos. Aquello, sin embargo, preocupa a parte de la comunidad científica, que cree que el humo de la parrilla podría impactar directamente a la calidad del aire en Santiago.

Así lo manifestó el investigador francés Rémy Lapere, quien aseguró que durante el encuentro de la Roja ante Ecuador de este 21 de junio se podría presentar el mayor nivel de contaminación en la capital.

Mi apuesta es que si las condiciones meteorológicas se dan, habrá un peak en la contaminación“, señaló el experto al diario El Mercurio.

El miembro del Laboratorio de Meteorología Dinámica de París desarrolló una tesis de doctorado -aún en revisión- que podría respaldar los llamados que autoridades del gobierno anterior como el exministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena, y el exintendente de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, realizaron a la población a propósito de los episodios críticos de esmog que coincidían con los eventos deportivos masivos.

El investigador señaló que están “convencidos de tener prueba científica” de que los asados fueron el factor preponderante para que en el 7-0 a México y la final con Argentina, y los días posteriores a ambos partidos de la Copa América Centenario, se decretaran preemergencias y emergencias ambientales.

Nicolás Huneeus, del Centro del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la Universidad de Chile, explicó que en casos anteriores como el Mundial de 2014 y la Copa América de 2015  la causa del aumento de la contaminación estaba vinculada a “un evento acotado en el tiempo y de emisiones muy intensas“, ya que en las horas de los partidos “se producía un aumento muy fuerte en un lapso de dos horas, que pasaba de 100 microgramos de material particulado a 400 o 500 por metro cúbico”.

Jorge Canals, seremi metropolitano de Medio Ambiente de la época, señaló que el estudio “viene a confirmar algo que ya habíamos constatado empíricamente” con Mena y Orrego. Así, planteó que los asados se transformaron en “otro factor más que es posible predecir y prevenir”.

El actual seremi, Diego Riveaux, afirmó que “los asados son un factor más” y advirtió que hay “factores principales que son permanentes, como la leña, las industrias y el transporte”. Pese a ello, no descartó una revisión al plan de descontaminación y que se pueda hacer “un análisis, en el mediano plazo, de la utilización de combustibles fósiles para cocinar de uso comercial, no residencial”.

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