Y serán veinticinco
En vez de acrecentar la cantidad de secretarías de estado, con la consiguiente enorme inversión, nombramiento y contratación del ministro/a, subsecretarias/os, sus secretarias/os, asesores y centenares de etcéteras, instalaciones, comunicaciones, representantes regionales y quién sabe cuántos nuevos empleados públicos más, se debía decidir la creación de una fuerza especial para la inteligencia y lucha contra el crimen organizado y el narco.
Tomás Szasz