La decisión del Ejecutivo de echar pie atrás a las concesiones de las obras en las rutas 160 (San Pedro de la Paz – Coronel), 150 (Concepción-Penco) y la Autopista Concepción-Talcahuano, en la Región del Biobío, a cargo de Azvi, no fueron vistas con buenos ojos desde España.
Según consignó el Diario Expansión, fue “una sorpresa” la postura de La Moneda de dejar sin efecto la concesión de los contratos de construcción y explotación de estas vías, las cuales serán realizadas finalmente por el Ministerio de Obras Públicas.
Ante esto, el medio financiero puntualizó que “el Gobierno del conservador José Antonio Kast ha encendido las alarmas entre los grandes grupos de infraestructuras del país” peninsular.
En su artículo, se apunta que mientras Colombia y Perú han apostado por gobiernos de “corte liberal” para incentivar las inversiones, “Chile opta por asustar a los inversores con decisiones incongruentes que añaden inseguridad jurídica”.
“Las concesiones son una herramienta sensiblemente más eficaz que la obra directamente financiada con presupuestos”, puntualizaron.
La postura tomada por el Gobierno en los proyectos viales de la Región del Biobío es vista de cerca por otras empresas concesionarias españolas en Chile, donde destacan Sacyr, Abertis, Acciona, Sanjosé y Globalvia.
“Solamente firmas como Sacyr, Azvi y Sanjosé mantienen una apuesta firme”, puntualizó Expansión, mientras precisa que otras firmas de España están analizando su presencia en el país, abriendo “una grieta en el sistema concesional más maduro y estable de Latinoamérica”.