Menos que cero
Como en el Dilema de los Prisioneros, el Congreso tomó decisiones individualmente racionales que produjeron un resultado que no le sirve a nadie. La batalla reglamentaria en torno a la Ley de Reconstrucción es síntoma de algo más profundo: la fragmentación política acortó los horizontes electorales y convirtió el obstruccionismo en una estrategia viable. El problema no son los jugadores, es el tablero.