Tras el anuncio del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de que el Gobierno está evaluando “focalizar” el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) debido a las constantes alzas del valor del petróleo por la guerra en Irán, cada vez parece más probable que en el corto plazo se produzca un aumento en el valor de las gasolinas en el país.
Por ello, con el propósito de que estos cambios no golpeen tan fuerte el bolsillo de los consumidores, lo mejor es adoptar algunas medidas tendientes a reducir el consumo de la bencina durante los trayectos.
Estas incluyen prácticas preventivas y activas, como preocuparse del buen estado del motor del vehículo o cambiar el estilo de manejo.
“Adoptar una conducción suave y anticipativa, evitando aceleraciones bruscas, frenadas innecesarias y cambios de velocidad, hace la diferencia”, plantea Gonzalo Pincheira, académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca.
Alerta que “estudios muestran que una conducción agresiva puede aumentar el consumo de combustible entre un 10% y un 30%, especialmente en entornos urbanos”.
En esa línea, aconseja también planificar los trayectos y evitar congestiones, lo que “puede reducir el consumo en torno a un 5% a 10% adicional, dependiendo de las condiciones del tráfico”.
Además, en las horas de mayor congestión o cuando hay que detenerse ante un semáforo de larga duración, apagar el motor del vehículo es una buena alternativa, dado que, de lo contrario, consume la bencina de forma permanente.
Cómo ahorrar combustible en la carretera
Cuando se maneja en carretera, una práctica que ayuda a ahorrar combustible consiste en conducir a una velocidad constante, lo que puede reducir el consumo entre un 10 y un 20 por ciento.
También en la carretera y las autopistas se debe estar atento al uso del aire acondicionado frente a la opción de abrir las ventanas. Si bien la primera alternativa hace que el motor consuma más combustible, desde cierta velocidad el llevar las ventanas abiertas genera un efecto tipo paracaídas, lo que también provoca que, para mantenerla, se aumenta el uso de la gasolina.
Otra recomendación para gastar menos combustible consiste en no sobrecargar el vehículo, ya que un mayor peso exige un esfuerzo adicional por parte del motor para acelerar y mantener la velocidad.
En cuanto a las medidas preventivas, los expertos apuntan en primer lugar a la necesidad de realizar una mantención regular al motor, pues si, por ejemplo, presenta suciedad en los filtros o no se le ha cambiado el aceite, aumenta de manera significativa la posibilidad de que se incremente entre un 4 y un 10 por ciento el uso de la bencina para lograr las mismas velocidades.
Otro cuidado que ayuda a reducir el consumo de gasolina es preocuparse de que los neumáticos tengan la presión adecuada, ya que, de no ser así, el vehículo requerirá entre 3 y un 5% más de bencina.