La incomodidad del Cosena
Como sea, convocar al Cosena implica un verdadero dilema para el Gobierno. Por un lado, supone la ventaja de proyectar una señal de unidad institucional ante un problema cada vez más angustiante; pero, por otro lado, le abre un nuevo flanco que lo puede dejar debilitado ante protagonistas impredecibles que hoy están en un segundo plano.
Rodrigo León