La Toyota Hilux encabeza el listado de vehículos asegurados que más han sido robados en Chile durante los últimos 12 meses, con 835 casos registrados.
De acuerdo con antecedentes de la Asociación de Aseguradores de Chile (AACh), el segundo puesto corresponde a la Toyota RAV4, mientras que la Mitsubishi L200 ocupa el tercer lugar.
El ranking está compuesto principalmente por camionetas, SUV y vehículos de uso comercial, segmentos que representan un atractivo para las bandas dedicadas al robo debido a la demanda de sus repuestos y a su utilización en actividades productivas.
El listado completo queda encabezado por la Hilux (835), seguida por la RAV4 (688), la L200 (523), Chevrolet Groove (430), Ford Territory (377), Suzuki Baleno (261), Kia Soluto (218), Kia Frontier (193), JAC T8 (171) y Peugeot Partner (159).
Pese a estas cifras, el número total de vehículos asegurados sustraídos muestra una tendencia descendente. Entre enero y junio de este año se contabilizaron 5.851 robos, cifra que representa una disminución de 15,8% frente al mismo período del año anterior y que corresponde al registro semestral más bajo de los últimos cinco años.
El director ejecutivo de la AACh, Marcelo Mosso, atribuyó parte de esta caída a los avances en seguridad de los automóviles y a una mayor fiscalización fronteriza.
En ese contexto, Mosso destacó el trabajo conjunto para impedir que los vehículos robados sean sacados del país. Según explicó, existe “un mayor control fronterizo, un trabajo intenso en Aduanas y estamos con una mejor relación con las autoridades bolivianas. Tenemos contactos con ellas para poder traer de vuelta vehículos encontrados allá o si llegan a ser detectados, esos sean enviados de regreso”.
Sin embargo, recuperar los vehículos continúa siendo un desafío. La tasa de hallazgo de automóviles asegurados bordea el 45%, mientras que el resto no logra ser ubicado. De acuerdo con la asociación, parte de estos vehículos termina desarmada para comercializar sus componentes, mientras que otros son trasladados hacia países como Bolivia, Paraguay y Venezuela, situación que también afecta especialmente a camionetas utilizadas en faenas mineras del norte del país.