"Ángel de mi guarda, dulce compañía", por Andrea Silva
Hacer dormir a mi hijo me recuerda a cuando participaba del vía crucis en Algarrobo, lleno de estaciones. Primero hay que darle una tina (hirviendo para que baje las revoluciones). Segundo, poner una música tipo "Enya para infantes". Tercero, darle su masaje de relajación con aceite de caléndula. Cuarto, meterlo en la cuna, con todo el forcejeo que eso implica.
Redacción